Argentina: Boca parece más entero que River

BUENOS AIRES (AP). Se conocen mucho y se odian más. Boca Juniors y River Plate juegan el domingo en el superclásico del fútbol argentino al que ambos llegan con problemas, pero con los boquenses luciendo más decididos en busca de la victoria.

Será un duelo por la 10ma fecha del Clausura, en el que Vélez Sarsfield está en la cima con 19 puntos, cuatro más que River y ocho más que Boca, que jugará en su mítico estadio La Bombonera ocupado casi en su totalidad por sus partidarios fervorosos.

"Hay que ganar cueste lo que cueste", fue lo que demandaron los "filósofos" hinchas en las tribunas de ambos equipos durante sus partidos de la jornada anterior.

Hace cinco años que Boca no pierde ante River en casa, con dos empates y otras tantas victorias, la última de ellas en el duelo del Clausura 2008 cuando le ganó 1-0 con gol de Sebastián Battaglia.

En total jugaron 183 partidos, con 67 triunfos de Boca y 61 de River.

"El león" Battaglia estaba ahora en duda porque sufre une esguince de tobillo, en una preocupación de los "Xeneizes" que se extiende al enlace Juan Román Riquelme, con una molestia en su pie derecho que le impide entrenarse con normalidad.

"A Riquelme y Battaglia los vamos a esperar hasta el domingo", dijo el viernes el técnico de Boca, Carlos Ischia.

Sobre Riquelme afirmó: "Lo que tengo claro es que al cien por ciento no va a estar, pero para este tipo de partidos hay jugadores que entregan un 'plus' como él y que hacen la diferencia".

Battaglia es clave en la contención en el centro de la cancha, como lo es Riquelme en la distribución del juego y en los disparos con pelota parada.

Battaglia es como un relojito suizo que nunca falla, mientras que Riquelme tiene un talento singular y cuando está inspirado es promesa de gol.

"Espero que no falten porque son dos jugadores muy importantes para el esquema que manejamos", dijo el mediocampista colombiano Fabián Vargas.

De los pases de Riquelme también dependen mucho los artilleros Rodrigo Palacio y Martín Palermo, quien acaba de ser convocado por el técnico Diego Maradona a una selección de jugadores que actúan en el balompié nacional local para un amistoso el 20 de mayo en Santa Fe, ante Paraguay o Uruguay.

"Ahora me dan más ganas de salir el domingo a la cancha", dijo el "Titán" Palermo horas después de enterarse de la novedad. "Esto me motiva muchísimo; me dan ganas de salir ya mismo a la cancha".

Maradona, reconocido hincha de Boca, llamó a otros tres jugadores "boquenses", entre ellos a Battaglia, pero a ninguno de River, que bastante problemas tiene de cara al superclásico.

El colombiano Radamel Falcao, una gran carta de gol, acusa una contractura en su pierna derecha, el volante Diego Barrado tiene un golpe en la tibia derecha y el delantero Mauro Rosales sufre un esguince de tobillo, por lo que los tres estaban en duda.

El técnico Néstor Gorosito, además, sorprendió el jueves cuando dijo que el otro atacante, Cristian Fabbiani, no jugaría de entrada porque "me decidí por otro compañero que pienso que lo puede hacer mejor".

¿Será una mentira táctica para desconcertar a su colega Carlos Ischia?

Sin Falcao y sin Fabbiani, River no tiene a otro delantero de peso para atacar la fortaleza de Boca. Y entonces se vería obligado a martillar solo con Diego Buonanotte, que habitualmente es volante, con Marcelo Gallardo acompañando por los costados.

Si "Pipo" Gorosito no activa las neuronas y se la juega sin delanteros podría enviar a su equipo al suicidio.

El viernes, la oficina de prensa de River difundió la lista de concentrados y en ella no figuran los también delanteros Mauro Díaz, por cuestiones tácticas, y Mauro Rosales, aparentemente lesionado aunque se dice que tendría problemas con su técnico.

Pero Gorosito sorprendió con la inclusión de Eial Strahman, un fornido delantero de 19 años que nunca jugó en la primera del fútbol argentino.

Strahman viene de convertir cinco goles en sus dos últimos partidos en el campeonato de reserva (suplentes). Llegó en agosto pasado desde Vélez tras pasar por el Maccabi Tel Aviv de Israel.

Es tanta la enemistad entre Boca y River, los equipos más populares de Argentina, que una derrota es como un castigo de lo más despiadado para el que la sufra.

Los jugadores tratan de no salir de sus casas por varios días y los hinchas prefieren ser tragados por la tierra antes que ir el lunes a sus trabajos.

El partido se jugará desde las 15.00 (1800 GMT) en La Bombonera ante más de 50,000 personas, de las cuales solo unas 3,500 serán de River porque esa es sólo la cantidad de boletos que Boca le cedió.

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