Boca-River, el superclásico argentino

BUENOS AIRES ( AFP). Boca Juniors y River Plate, los clubes más populares del fútbol argentino, se medirán el domingo en otro capítulo del superclásico que animan desde hace casi un siglo, entre problemas por las malas campañas de ambos, pero también con la expectativa que genera un choque que excede lo deportivo.

El partido que alguna vez fue catalogado como uno de los máximos acontecimientos que cualquier amante del deporte mundial debe vivir, tendrá como escenario el mítico estadio La Bombonera, en el que Boca será local, con entradas agotadas para este encuentro por la décima fecha del Torneo Clausura-2010.

Sin embargo, a pesar de la floja realidad de unos y otros, el clásico mantiene su encanto, lo que se vio reflejado en la comercialización de paquetes para turistas, que pagaron hasta 400 dólares por una butaca en la cancha de Boca solamente para seguir este partido.

En lo deportivo, Boca llega agobiado por un andar penoso en el campeonato, con apenas un triunfo en nueve fechas y tras soportar una dura caída el fin de semana pasado ante el modesto Tigre (3-0), y por eso saldrá con la obligación de encontrar una alegría dentro de una temporada en la que, hasta aquí, sólo conoció sinsabores.

Conducido por Abel Alves, un entrenador de divisiones juveniles ascendido al cargo de conductor del plantel mayor tras la renuncia de Alfio Basile antes del comienzo del Clausura, Boca llega al encuentro con su archienemigo sumergido en una crisis interna.

Sin resultados positivos, con rumores sobre la continuidad en el club de varias figuras, incluidos dos históricos como Juan Román Riquelme y Martín Palermo, Boca vive estos días en un clima de tensión, con la única certeza de tomar este partido como una verdadera cuestión de honor.

" Sabemos que no venimos de la mejor manera, pero el domingo vamos a jugar el partido que todos queremos y que todos soñamos, en nuestra casa, con nuestra gente, y creemos que somos los favoritos para ganar", dijo Riquelme.

Pero, al mismo tiempo, admitió los cortocircuitos dentro del club al reconocer que este choque con River " puede ser mi último superclásico con la camiseta de Boca", ya que su contrato se vencerá en junio próximo.

Como aún está lejos de encontrar una formación que le permita volver al camino de la victoria, el DT Alves introdujo varios cambios en el equipo, que alinearía con Javier García; Hugo Ibarra, Ezequiel Muñoz, Luiz Alberto y Claudio Morel Rodríguez; Gary Medel, Jesús Méndez, Matías Giménez; Riquelme; Nicolás Gaitán y Palermo.

River no llega mucho mejor que su adversario, y también está bastante lejos de los puestos de vanguardia, pero al menos tomó un poco de aire en la fecha pasada, con un triunfo sobre Huracán (2-0).

Por el lado del equipo 'millonario', el entrenador Leonardo Astrada entiende que " ninguno de los dos equipos viene bien".

Decidido a cerrarle la puerta a su rival, Astrada dispondrá un esquema combativo, con una probable formación que incluye a Daniel Vega; Paulo Ferrari, Alexis Ferrero, Gustavo Cabral y Juan Manuel Díaz; Matías Almeyda, Oscar Ahumada y Rodrigo Rojas; Marcelo Gallardo; Rogelio Funes Mori y Gustavo Canales.

La misión para River será conseguir una victoria en La Bombonera, de la que no se retira airoso desde 2004, cuando se impuso 1-0, mientras que la estadística global de los encuentros oficiales resume un total de 185 partidos por torneos locales, con 67 victorias para Boca, 61 para River y 57 empates.

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