Confed: Bradley realza a la MLS como factor del éxito

BLOEMFONTEIN, Sudáfrica (AP). El repunte del fútbol en Estados Unidos ha estado a tono con la misma trayectoria de Bob Bradley, el técnico que los tiene en la final de la Copa Confederaciones.

Bradley fue un exitoso técnico de la MLS, la liga profesional estadounidense, durante nueve temporadas y fue contratado como seleccionado nacional en relevo de Bruce Arena en el 2006 cuando Juergen Klinsmann rechazó el ofrecimiento.

Su condición fue como técnico interino y la expectativa es que se encontraría a otro con más renombre, pero Bradley se ganó el puesto al conseguir triunfos en sus tres primeros partidos ante Dinamarca, México y Ecuador.

El núcleo del actual equipo hizo el salto de la MLS a clubes en el extranjero. Dieciocho de los 23 integrantes del plantel que están en Sudáfrica juegan en el exterior.

"Nuestro éxito es producto de muchas cosas", dijo Bradley tras la resonante victoria 2-0 sobre España y que selló el avance estadounidense a su primera final en un torneo de la FIFA.

"La MLS es importante en cuanto a crecimiento. Muchos de estos jugadores comenzaron en la MLS y parte de ello es aún fundamental. Contamos con jugadores que optaron por irse al extranjero y tenemos a más en clubes de primera categoría", añadió. "Han aportado esa experiencia a la selección".

Sin importar el rival en la final, Estados Unidos aspira a más.

"Una final es algo distinto ... Tendremos un día adicional de descanso", dijo Michael Bradley, el hijo del técnico y pieza clave del mediocampo, quien se convirtió en el jugador más joven de la MLS en ser transferido cuando en enero del 2006, a sus 18 años, pasó de los MetroStars al Heerenveen holandés. Hace poco fichó por cuatro temporadas con el Borussia Moenchengladbach alemán.

Bradley hijo se perderá la final tras recibir una tarjeta roja por una dura falta a los 87 minutos ante España.

"No es importante", dijo. "Lo más importante ahora es que el equipo estará en el final. Somos 23 y nadie es imprescindible".

La expulsión de Bradley marcó la tercera vez en cuatro partidos que Estados Unidos acabó con 10 hombres, ya que también quedó en inferioridad numérica ante Italia y Brasil en la primera ronda.

Se trata de algo que el técnico Bradley quiere corregir.

"Constantemente instruimos a todos que jueguen en forma agresiva, pero correctamente", declaró el entrenador. "Perderse una final tras dejarlo todo en la cancha es algo que duele bastante".

La buena noticia es que recuperaron a su capitán Carlos Bocanegra, quien no jugó en su posición habitual de marcador central en la zaga, sino de lateral izquierdo. Jay DeMerit y Oguchi Onyewu fueron los centrales ante España.

"Es uno de nuestros principales líderes", declaró el timonel sobre Bocanegra. "Jugó de lateral izquierdo casi toda la temporada con su club (el Rennes de Francia), así que sabíamos que podíamos contar con él en esa posición, para dejar a los otros en el medio porque venían cumpliendo bien".

Fue una variante que le salió a pedir de boca: fue apenas la tercera vez en 36 partidos que España no pudo anotar un gol.

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