Confederaciones: Sudáfrica realiza el gran ensayo

JOHANESBURGO (AP). Con astros como Kaká y Fernando Torres en la Copa Confederaciones, la anfitriona Sudáfrica quiere hacer la clase de despliegue organizativo que confirme enfáticamente que se hizo bien en darles la sede de la Copa Mundial.

Entre el 14 y 28 de junio, ocho equipos competirán en Sudáfrica en cuatro de los estadios que albergarán partidos del mundial el año que viene. Los participantes han convocado a lo mejor, incluso aquellos con jugadores que vienen de largas temporadas en el fútbol europeo.

El actual campeón Brasil acude con el equipo estelar, el mismo que disputa las eliminatorias mundialistas. España, rutilante campeón de Europa, va con todo su potencial.

Brasil se encuentra en el grupo más apretado, uno que incluye al vigente campeón mundial Italia, Estados Unidos y Egipto. España lo tiene más fácil con Irak, Nueva Zelanda y Sudáfrica.

Pero el centro de la atención se enfocará en la organización.

Los sudafricanos, que se han desvivido desde siempre por traer el mundial al continente, quieren que todo salga a la perfección y así convencer a los escépticos que su país, plagado por una ola delictiva y el sida, será un anfitrión capaz de la cita cumbre.

Claros en las gradas durante los 16 partidos en Johanesburgo, Rustenburgo, Pretoria y Bloemfontein no dejarían una buena imagen. Con la fecha inaugural a la vuelta de las esquina, los organizadores se apuraban para vender el 30% de las entradas que siguen en oferta. El problema es que, a diferencia del mundial, no hay cientos de miles de aficionados del exterior para este torneo.

"Sería una pena si no llenamos los estadios", declaró el secretario general de la FIFA Jerome Valcke. "Esta es una ocasión única, algo especial".

Sudáfrica superó la primera valla al entregar los estadios a tiempo.

Pasaron varios meses desde el momento que el país recibió la sede mundialista, pero se hizo muy poco en cuanto a obras de infraestructura, desde estadios hasta el transporte. Todavía se trabaja denodadamente mejor el tráfico en la congestionada Johanesburgo.

Bloemfontein albergará su primer partido el 15 de junio, con el Brasil-Egipto, pero hasta hace poco se trataba de darle los últimos retoques al pequeño aeropuerto de la ciudad. Pasajeros que se iban o llegaban se apretujaban entre ellos, ya que la mitad de la terminal fue cerrada para permitir que pintores y obreros completasen las obras.

En cuanto al torneo, cada selección llega con diversos intereses.

Brasil y su técnico necesitan despejar dudas y volver a jugar bonito. Con Kaká, Robinho y Alexandro Pato, Brasil exhibe un fenomenal poder de fuego, pero algo que pasa inadvertido es que hoy en día se defiende.

La baja por lesión de Andrés Iniesta deja a España sin uno de sus creativos más fundamentales en el mediocampo, pero igual quiere demostrar por qué es considerado como el mejor equipo de la actualidad.

Un año después que dirigida por Luis Aragonés se adjudicase la Eurocopa, España ahora tiene a Vicente Del Bosque como entrenador.

Del Bosque ha mantenido la base y ha prolongado la racha de 31 partidos sin perder de una selección que gracias al título europeo se ha quitado de encima la constante recriminación de que siempre fallaba en las grandes citas.

"Hace años mirábamos a los extranjeros como una raza superior, pero ahora todo se ha ido igualando. Nos hemos despojado de las bobadas y los falsos complejos", dijo Del Bosque.

Italia ha hecho poco en los últimos tres, sin estar a la altura de ser el campeón del mundial. Marcello Lippi volvió a la conducción de la Azzurri tras una desastrosa Eurocopa, pero el entrenador no se entusiasma con el torneo.

"Lo tomamos con respeto. Pero los equipos que han ganado la Confederaciones nunca han ganado la Copa Mundial", dijo.

Estados Unidos es el campeón de la Concacaf, donde se ha establecido como el número uno y no quiere desentonar en Sudáfrica.

De los demás, Irak entró en declive desde que conquistó la Copa de Asia, pero designó al trotamundos Bora Milutinovic para torcer su andar.

Egipto, seis veces campeón de Africa, pretende ser el primer equipo del continente en ganar el torneo. Aunque Nueva Zelanda participa por tercera vez, el objetivo apunta a sumar su primera victoria.

Y los anfitriones no han cosechado buenos resultados desde que recibieron la sede del mundial y su técnico brasileño Joel Santana decidió dejar fuera a varios jugadores que militan en clubes europeos.

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