Messi y compañía quieren su revancha contra la bestia negra alemana

Lionel Messi y otros ocho jugadores argentinos saldrán el domingo al estadio Maracaná no sólo a consagrarse campeones del mundo, sino también a cobrarse revancha de la bestia negra que los humilló en Sudáfrica-2010 y, en algunos casos, los dejó afuera además en Alemania-2006.

La final de Brasil-2014 es una gran oportunidad para que casi la mitad del plantel de Alejandro Sabella salde cuentas pendientes contra Alemania tras esas dos dolorosas eliminaciones en los cuartos de final de los mundiales precedentes.

En 2006, Argentina estuvo en ventaja 1-0 con un gol de Roberto Ayala hasta el minuto 80, cuando Miroslav Klose igualó. En los penales, las atajadas de Jens Lehmann al propio Ayala y Esteban Cambiasso sellaron la eliminación albiceleste 4-2.

En 2010, los alemanes barrieron a Argentina 4-0 con un tempranero gol de Thomas Müller, al que se sumaron en la segunda etapa uno de Arne Friedrich y dos de Klose.

"Lo más importante que consiguió este grupo fue pasar esa barrera de cuartos. Lo más viejos veníamos con mucha bronca, con mucha rabia y cuando pasamos eso fue una alegría inmensa", dijo en ese sentido Maxi Rodríguez, de 33 años y quien jugó como titular aquellos dos partidos.

El otro jugador más marcado por esas batallas es Javier Mascherano, que también jugó los 120 minutos en Berlín en 2006 y el encuentro entero en la paliza 4-0 de 2010.

"No me asusta. Pero la respeto porque hemos jugado contra ellos. Sabemos la clase de jugadores que tienen", señaló 'Masche', de 30 años y 104 partidos internacionales con Argentina, tras el triunfo por penales ante Holanda el miércoles en semifinales.

En el caso de Messi, en 2006 vivió el partido en el banco --como Rodrigo Palacio-- ya que José Pekerman decidió no incluirlo, una elección que le valió duras críticas aL ahora entrenador de Colombia, ya que por entonces 'La Pulga' despegaba al estrellato en Barcelona.

Messi fue utilizado en ese Mundial como un suplente de lujo, como contra Serbia y Montenegro, cuando entró en el minuto 73 y marcó el 6-0 final para convertirse en el sexto jugador más joven en anotar un gol en la historia de los copas del mundo.

Pero cuatro años más tarde, el crack del Barcelona llegó a Sudáfrica como uno de los líderes del equipo de Diego Maradona y la gran estrella que todos esperaban ver brillar.

Messi no jugó un mal Mundial, pero lo cierto es que tampoco fue determinante y, además de no lograr marcar ningún gol en cinco partidos, fue anulado por los alemanes en cuartos de final y terminó llorando.

Además de Messi, Mascherano y Rodríguez, también estuvieron presentes esa tarde en el césped del estadio Green Point de Ciudad del Cabo otros cinco jugadores del plantel actual: Gonzalo Higuaín, Ángel di María, Martín Demichelis, Sergio Romero y Sergio Agüero.

El rápido primer gol alemán "cambió todo", recordó el jueves el 'Kun' Agüero, explicando que el equipo quedó "medio shockeado" y luego entró en la "desesperación" de querer empatar para terminar siendo goleado de contragolpe.

"Ahora hay que estar tranquilo y tratar de que lo que pasó en ese Mundial, no volver a cometerlo", afirmó de cara al choque en el Maracaná.

La del domingo será la tercera final de un Mundial entre Argentina y Alemania, con una victoria para cada una hasta el momento, en México-1986 para la Albiceleste y en Italia-1990 para los germanos.

Se trata en total de la octava final para Alemania, campeona en Suiza-1954 y Alemania-1974 además de Italia-90 y subcampeona en España-1982, México-86 y Japón y Corea-2002.

De su lado, Argentina ganó dos mundiales, en casa en 1978 y en México, y fue vicecampeona dos veces, aquella vez en Italia y en Uruguay-1930.

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