Mundial: Sudáfrica enfrenta reto gigante en la cancha

JOHANESBURGO (AP). Sudáfrica, anfitrión del Mundial, enfrenta un gigantesco reto si espera recompensar la emoción de todo un país con logros sobre la cancha.

La primera nación africana en organizar la justa tendrá que hacer historia de otro tipo para clasificarse a la segunda ronda del torneo, su meta más realista.

Los Bafana Bafana, como se le conoce al equipo, no han llegado a los octavos de final en sus apariciones de 1998 y 2002. En su historia sólo hay un punto brillante desde que fueron readmitidos en competencias internacionales en 1992 luego del final del régimen de segregación racial.

El país se coronó campeón de la Copa Africana de Naciones en 1996 jugando como local pero el panorama fue en picada desde entonces: cayó en la final de 1998, finalizó tercero en 2000, se quedó en cuartos de final en 2002 y el deterioro siguió con tres eliminaciones directas en primera ronda antes de no clasificarse al torneo de este año en Angola.

Sudáfrica, ubicado en el ranking por debajo de equipos como Benín o Burkina Faso, enfrenta el Grupo A donde México, Uruguay y el campeón de 1998 Francia presentan retos formidables.

El experimentado entrenador Carlos Alberto Parreira está al frente por segunda ocasión y espera que el equipo pueda sacarle provecho a su condición de desfavorecidos en el juego inaugural contra México, en el estadio Soccer City.

"Somos el equipo más débil de la Copa Mundial. Eso está bien porque nuestros oponentes creerán que no va a ser difícil", dijo el brasileño. "Pero estamos preparados, en casa y con 90,000 aficionados apoyándonos vamos a darles una buena pelea".

Parreira, de 67 años de edad, renunció al cargo por razones personales en abril de 2008 y fue recontratado a finales de 2009. Con el orgullo nacional en juego, el país quiere hacer uso de su vastos conocimientos y no tiene miedo de pagarle su alto sueldo.

Parreira reconoce que las expectativas son inmensas y prefirió llevarse a entrenar al equipo a Brasil y Alemania, lejos de la presión casera.

Se espera que Parreira se apoye mucho en el trío de jugadores de la liga inglesa: Aaron Mokoena, el volante Steven Pienaar y el delantero Benni McCarthy.

A sus 32 años de edad, McCarthy anotó el primer gol de Sudáfrica en mundiales en 1998 y es el máximo goleador histórico del país con 35 dianas en 83 juegos.

Fuera de esos tres, el resto del equipo está compuesto por jugadores de poca experiencia de la liga local que serán forzados a desempeñarse al más alto nivel.

Con sólo 22 años de edad, Itumeleng Khune de los Jefes de Kaizer es un talentoso portero. El zaguero central Matthew Booth es consentido de la afición, que corea su nombre cada vez que toca el balón.

Mokoena, el jugador con más experiencia y líder del vestuario, puede jugar como zaguero o volante de recuperación.

Teko Modise, Siphiwe Tshabalala, Benson Mhlongo, Macbeth Sibaya y Kagisho Dikgacoi son todos confiables mediocampistas, pero Pienaar, quien ha lucido para el Everton, es crucial para las posibilidades del equipo.

El delantero del Mamelodi, Katlego Mphela, es recordado por marcarle dos goles a España en la Copa Confederaciones, incluyendo un impactante disparo de larga distancia.

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