Las razones del fracaso de Italia

JOHANNESBURGO ( AFP). Italia, vigente campeona pero derrotada este jueves por Eslovaquia (3-2), ni siquiera llegó a superar la fase de grupos del Mundial de Sudáfrica-2010, un enorme fracaso para un equipo que quería revalidar el título planetario.

La confianza en algunos de los experimentados jugadores o la falta de capacidad para crear juego son algunas de las razones de la debacle italiana, pero también hay otras circunstancias que explican la eliminación.

La confianza ciega en algunos veteranos del equipo que dirige Marcello Lippi es clave para comprender el fracaso, pues el técnico pensó que utilizanzo a los que se proclamaron campeones hace cuatro años en Alemania daría resultados.

Para Lippi, los Fabio Cannavaro, Gianluca Zambrotta, Gennaro Gattuso, Daniele De Rossi e Vincenzo Iaquinta constituían la mejor garantía para revalidar el título, incluso si todos ellos protagonizaron una temporada mediocre, con largas estancias en el banquillo y en la enfermería.

Pero la decisión no parece acertada, al menos en el caso del capitán Fabio Cannavaro, de 36 años, autor de varios errores, incluido el que costó el gol contra Nueva Zelanda (1-1) e incapaz de reencontrarse con su nivel de juego de hace cuatro años.

La defensa debía ser la base del equipo italiano pero no lo fue. Aunque no estuvo a un mal nivel, se rompió en 5 ocasiones, mientras que en el Mundial alemán recibieron 2 goles en 7 partidos.

Si los veteranos de treinta años decepcionaron, los jóvenes no estuvieron a la altura, a excepción del hábil centrocampista Riccardo Montolivo y del delantero Simone Pepe, pero ninguno de los representantes de la nueva generación del fútbol transalpino logró cambiar la jerarquía.

Prueba de ello es que el polivalente centrocampista Claudio Marchisio, titular en los dos primeros partidos del Mundial, no propusiera gran cosa.

El equipo de Lippi no tuvo ideas de ataque. El técnico no dejó de repetir que la unidad del grupo es más importante que cualquier otra cosa, un credo que le llevó a no seleccionar a hombres como Antonio Cassano o Mario Balotelli.

Estos dos delanteros, aunque con personalidades muy especiales, podrían haber puesto algo de brillo al limitado ataque de Italia en Sudáfrica, identificado con Alberto Gilardino, ineficaz aunque Lippi hubiera querido que fuera el nuevo Paolo Rossi, y con los 4 goles marcados.

Sin embargo, hay que admitir que los 'Azzurri' tuvieron la gran ausencia de Andrea Pirlo, el estratega y organizador del equipo, lesionado justo antes del Mundial y que sólo pudo jugar 35 minutos del último partido contra Eslovaquia.

Hubo algunas señales que hacían pensar en la debacle, pero no se tuvieron en cuenta. Todo lo que pase antes del Mundial "no cuenta", repetía Lippi. Pero en la competición planetaria, por muy motivante y prestigiosa que sea, todo no se puede solucionar por arte de magia.

Y los tres encuentros de la primera ronda fueron la viva imagen de los partidos preparatorios al Mundial, en los que Italia no logró ganar. De hecho la 'Nazionale' ganó su último partido en noviembre de 2009 (1-0 contra Suecia).

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