Michael Schumacher suma un nueva sanción

Monte-Carlo (EFE).- El alemán Michael Schumacher (Mercedes) ha sumado esta tarde en Mónaco una nueva sanción a su extenso palmarés que le convierte en el piloto mas penalizado en la historia de la Fórmula Uno.

A sus indudables cualidades de piloto, que le hacen ser el número uno con siete títulos mundiales, une la del ser el mas sancionado, ampliando hoy este palmarés con los veinte segundos que le han impuesto los comisarios del Gran Premio de Mónaco, por adelantar a Fernando Alonso (Ferrari) con la carrera neutralizada en la última vuelta.

La anterior sanción a Michael Schumacher también la sufrió en el Gran Premio de Mónaco de 2006, al aparcar su Ferrari en la curva de La Rascasse para evitar que Fernando Alonso (Renault) le arrebatara el primer puesto en la formación de salida en la sesión de clasificación, por lo que fue enviado del primer puesto al último.

Schumacher, que consiguió su primer mundial en 1994 tras colisionar contra su rival Damon Hill, hoy comisario en Mónaco, e intentó conseguir un segundo haciendo lo propio con el canadiense Jacques Villeneuve, dejó atravesado su coche a la salida de la curva de La Rascasse y posteriormente caló el motor, con lo que todos los pilotos que le seguían tuvieron que aflojar su marcha.

Entre los muchas marcas que atesora Michael Schumacher, como la de siete veces campeón del mundo, más victorias en Grandes Premios o más "poles", la menos deseable es la del piloto más sancionado en la historia de la Fórmula Uno, ya que no repara en nada a la hora de lograr el triunfo.

Desclasificado del Gran Premio de Gran Bretaña de 1994 por no respetar la bandera negra de exclusión durante la carrera, lo que le acarreó dos pruebas de suspensión.

Ese mismo año, lograba su primer título en la última prueba del mundial disputada en el circuito australiano de Adelaida, en una maniobra ejecutada con la frialdad habitual de Michael Schumacher.

Lideraba la prueba con pocos segundos de ventaja sobre Damon Hill, cuando Schumacher se salió de la pista golpeó con el muro y dañó la suspensión de su Benetton Ford, volvió a la pista, se apartó para que el británico le adelantara y cuando llegaron a la curva le cerró la trayectoria provocando la colisión.

Los dos pilotos se veían obligados a abandonar y Michael Schumacher se proclamaba campeón del mundo con un punto de ventaja sobre Damon Hill, que años después escribiría en un libro "hay dos cosas que diferencian a Michael Schumacher del resto de los pilotos, su talento y su actitud".

Tres años después, fue excluido de la clasificación del Campeonato del Mundo de 1997 por tratar de ganar su tercer mundial del mismo modo que el primero, al intentar echar fuera de la pista al canadiense Jacques Villeneuve en el Gran Premio de Europa disputado en el circuito de Jerez.

El incidente terminó ésta vez en el Consejo Mundial de la Federación Internacional del Automóvil, integrado por 24 personas, que estimó en todo caso que el incidente del Gran Premio de Jerez fue deliberadamente causado por Schumacher, pero de una manera "instintiva y no premeditada", sólo le excluyeron del Mundial de 1997 y no le sancionaron para el de 1998.

Las órdenes de equipo tampoco es que hayan favorecido la imagen de Michael Schumacher. Lo ocurrido en 2002 en el Gran Premio de Austria con la monumental bronca del público que se sintió estafado por la victoria del alemán, cuando la carrera la había dominado el brasileño Rubens Barrichello y la pantomima del podio, cediendo el escalón más alto al suramericano, son episodios que también han dañado la imagen del campeón.

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