Regreso de Schumacher a F1 no cumple con las expectativas

PARIS ( AP). Tras cuatro carreras de la temporada de Fórmula 1, la evidencia crece de que el alemán Michael Schumacher ya no es el piloto indomable que alguna vez fue.

El regreso del siete veces campeón, que generó tanta repercusión, se está convirtiendo en una decepción. Más que un plan fríamente calculado, parece cada vez más el antojo vano de un hombre de mediana edad que se aburrió del retiro y que extrañaba la adrenalina de la competencia, pero que también cometió el error de convencerse de que no había perdido aquella vieja magia.

Schumacher no puede ocultar sus 41 años y las arrugas que se forman dentro de su casco no son la única señal. No se ha podido sacudir el entumecimiento causado por la falta de competición y, si sigue así, el piloto más exitoso de la historia de la categoría podría terminar el año sin una sola victoria.

Los pilotos más jóvenes no han tenido problemas en superarlo, incluso en la lluvia, donde era tan difícil de vencer por sus nervios de acero, su pasión por el riesgo controlado y su seguridad al volante. Tras retirarse como una figura casi invencible, Schumacher ahora se ve apenas común.

" Es tan estimulante como correr contra cualquier otro piloto", dijo el británico Lewis Hamilton, piloto de McLaren, el fin de semana, cuando le preguntaron qué sentía al enfrentarse al poseedor de muchos de los récords de la F1.

La evidencia más fuerte del declive del otrora campeón es que su compañero Nico Rosberg, de 24 años, entrega actuaciones brillantes con el mismo auto.

En manos de Rosberg, el Mercedes es competitivo, aunque le falta el gran rendimiento general de los Red Bull o la velocidad en rectas de los McLaren. El joven alemán lo hace ver mejor de lo que es, mientras que con Schumacher parece aún más lento.

Rosberg ha clasificado a las tres primeras filas de largada en todas las pruebas y en tres de las cuatro carreras terminó en el mismo lugar o más adelante.

Schumacher, en cambio, sólo avanzó de séptimo a sexto en el Gran Premio de Bahréin.

En Australia, terminó décimo tras clasificar séptimo. En Malasia, quedó afuera por una falla mecánica. En China este fin de semana, largó noveno y volvió a terminar décimo.

La F1 vuelve a Europa para el Gran Premio de España, el 9 de mayo, y Schumacher apenas tiene 10 puntos cuando restan 15 pruebas. Rosberg tiene 50 y el líder Jenson Button, 60.

Aunque éste termine por ser un regreso desastroso, nunca podrá manchar los logros de Schumacher. Sus siete títulos, 91 victorias y su época de dominio a bordo de Ferrari ya son parte de la historia grande de la F1.

Pero un campeón como él no debe dormirse en los laureles. A menos que demuestre pronto que aún puede ganar, será legítimo considerar que debería haber seguido retirado, buscando su dosis de adrenalina en el paracaidismo, el motocross o las pruebas de coches Ferrari, y no en un bólido de F1.

Vive la adrenalina de la 7ma temporada


Tu emisora... Parte de tu vida

Recibe todos los días en tu mail los titulares más importantes.