El quinto récord mundial y un duelo a la distancia entre Ledecky y Franklin

 En 26.62 segundos, el sudafricano Cameron van der Burgh nadó los 50 braza más rápidos de la historia para batir el quinto récord Mundial en Kazán, en una matinal en la que se vivió el preámbulo de la carrera de todas las carreras: los 200 libre femeninos.

El duelo entre los bracistas van der Burgh y Adam Peaty supone emoción en cada carrera. El sudafricano batió el récord de los Campeonatos en los 100 braza y pocos minutos después le respondió el inglés, que es el plusmarquista mundial y tiene a su alcance batir ese tope.

Pero el sudafricano parece más explosivo y en los 50 ganó el primer duelo, aunque no fue directo. Van der Burgh nadó la séptima serie y Peaty la novena y última. El primero batió el récord del mundo (26.62) y rebajó una marca que él mismo tenía desde la era del plástico (26.67 Roma 2009), mientras que Peaty firmó una gran marca (26.68), la tercera mejor de todos los tiempos.

Tras van der Burgh y Peaty estuvo el croata Damir Dugonjic, que firmó un gran tiempo (26.70). Para semifinales también están clasificados los brasileños Felipe Franca y Felipe Liima con el quinto y el octavo mejor tiempo, respectivamente. El que se ha quedado fuera es el australiano Christian Sprenger.

Si en los 50 braza todo está muy apretado, las emociones son mayores en los 200 libre femeninos. Donde en el esperado duelo entre las estadounidenses Katie Ledecky y Missy Franklin se ha invitado la húngara Katinka Hosszu, que está a un gran nivel como lo demostró ayer batiendo el récord mundial de los 200 estilos.

Ledecky, que ya ha ganado los 400 y ayer batió el récord mundial de los 1500, también ha conseguido el mejor crono entre las clasificadas para la semifinal de los 2000.

Katie fue la primera con 1:55.82, tres segundos por encima del récord mundial de la italiana Federica Pellegrini. Hosszu consiguió el segundo mejor tiempo a 50 centésimas y Franklin, el tercero a sesenta.

Esta prueba reúne todos los alicientes para convertirse en la gran carrera del Mundial, en la que se miden las dos nadadores estadounidenses más destacadas y también por la posibilidad de que Ledecky pueda aspirar a un póquer de medallas de oro.

En las series también participó la española Melani Costa, que nadó muy lejos de sus posibilidades (1:59.00 y quedó eliminada a las primeras de cambio).

En los 200 mariposa, el campeón mundial y olímpico de la distancia, el sudafricano Chad le Clos se clasificó por poco para semifinales.

En las series de clasificación el húngaro Laszlo Cseh fue el mejor con 1:53.71 por delante del danés Viktor Bromer y del japonés Dalya Seto, quien llegó a Kazán con la mejor marca mundial del año conseguida en el Open de Tokio.

En semifinales habrá otro japonés (Masai Sakato), un polaco (Jan Switkowski), un brasileño (Leonardo de Deus), dos estadounidenses (Tyler Clary y Tom Shields), dos australianos (David Morgan y Grant Irvine) y dos sudafricanos: Sebastien Rousseau, además de le Clos.

En los 800 libre, el español Marc Sánchez rebajó en tres segundos su marca, aunque no pudo clasificarse para la final en unas series muy rápidas.

El mejor tiempo fue para el estadounidense Cooner Jaeger (7:44.77) por delante del italiano Gregorio Patrinieri (7:45.15) y del inglés Stephen Milne (7:46.41). El chino Sun Yang logró el sexto mejor tiempo y el australiano Mack Horton, que tenía la mejor marca mundial del año, consiguió el quinto mejor tiempo.

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