Altos responsables rusos declaran sus ganancias, algunas espectaculares

La declaración de las ganancias de las más altas autoridades rusas, publicadas cada año por el Kremlin, reveló sorpresas en 2017 que incluyen a un senador que gana 230 veces más que el año anterior y esposas de funcionarios al frente de empresas muy prósperas.

Vladimir Putin ganó el año pasado 18,7 millones de rublos (unos 242.000 euros), lo que significó un aumento de casi 10 millones de rublos respecto a 2016, gracias a que su salario mensual prácticamente se duplicó. Entre sus propiedades declaradas, figuran sólo un apartamento de 77 m2 y un garaje de 18 m2, mientras que un terreno de 1.500 m2, mencionado en 2016, desapareció de su declaración.

Por otro lado, su primer ministro, Dmitri Medvedev, ganó en 2016 y 2017 8,56 millones de rublos. Esta cifra es considerada modesta en comparación a una denuncia que hizo el opositor Alexéi Navalni, en un video que ha sido visto 20 millones de veces en YouTube, donde acusa al Primer Ministro de estar a la cabeza de un imperio inmobiliario.

El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, declaró ganancias por 14,3 millones de rublos en 2017, pero es su esposa, la exestrella del patinaje artístico, Tatiana Navka, medalla olímpica en 2006, quien amasó verdaderas fortunas.

Navka forma parte de los cónyuges más ricos del Kremlin, con ganancias de 200 millones de rublos que representaron un alza de 66% respecto a 2016.

La expatinadora controla dos empresas de eventos relacionadas a esta disciplina deportiva, que se ha beneficiado de contratos para actos culturales del Estado que sumaron 6,4 millones de rublos en 2017, según la base de datos Spark de la agencia rusa Interfax. Su nombre figura en el escándalo de evasión fiscal "Papeles de Panamá", de abril de 2016.

Marina Medinskaya, la esposa del ministro de Cultura, Vladimir Medinski, ganó más de 36 millones de rublos, eclipsando los nueve millones de su esposo. Según Spark, Medinskaya está al frente de varias empresas del sector inmobiliario, de la publicidad y de salones de belleza.

Olga Shuvalova, la esposa del vice Primer Ministro, Igor Chuvalov, ganó 89 millones de rublos, sólo dos millones menos que su marido. Shuvalova figuró en una lista de personalidades y dirigentes que eran accionistas de empresas con sede en paraísos fiscales, publicada en 2013 por varios diarios internacionales, y el matrimonio fue acusado por Navalni de corrupción.

La pareja es una de las únicas en haber declarado bienes inmobiliarios en el extranjero, especialmente dos propiedades en Londres y una en Austria.

Los escándalos de corrupción que implican a altos funcionarios, ministros y gobernadores de región son regularmente comidilla de la prensa en Rusia. En las altas esferas del Estado la densidad de millonarios es muy alta y las variaciones de ganancias de un año a otro pueden ser espectaculares.

Según una estimación del diario RBK, las ganancias de las familias de los funcionarios aumentaron 18% en un año.

El diputado ruso más rico es Grigori Anikeiev. Este hombre de negocios, que figura entre los más adinerados de Rusia según la revista Forbes, ganó 4.300 millones de rublos en 2017, que significó ocho veces más que en 2016. Su principal negocio es la empresa procesadora de carne ABI.

Entre los senadores más ricos destaca el empresario Suleiman Kerimov, quien ganó 2.760 millones de rublos, es decir 230 veces más que en 2016.

Considerada la vigésima fortuna más importante de Rusia según Forbes, que estimó su patrimonio en 4.700 millones de dólares, Kerimov se hizo rico tras la caída de la Unión Soviética. Tras sufrir grandes pérdidas financieras, cedió la mayoría de sus activos y en la actualidad controla Polyus Gold, primer productor de oro de Rusia.

Implicado en Francia en un caso de lavado de dinero, bajo sospechas de haber adquirido varias propiedades en la Costa Azul, el nombre de Kerimov no figura en la lista de funcionarios con bienes en el exterior divulgada por el Kremlin. En Rusia aparece como propietario de un apartamento de 38 m2.

En un artículo satírico titulado "¿Quién quiere ser millonario?", el editorialista del diario independiente Novaia Gazeta, Alexéi Polujin, criticó los aumentos "fenomenales" de las ganancias de funcionarios y altos responsables del gobierno.

"En la función pública, usted puede tener aumentos de ganancias de varios centenares de veces", criticó al citar el ejemplo del viceministro ministro Alexandre Jloponin, quien ganó 2.900 millones de rublos en 2017, es decir 293 veces más que en 2016.

Curiosidades, videos, noticias y más de la Copa Mundial ¡AQUÍ!

Recibe todos los días en tu mail los titulares más importantes