Aprueban ley para que cubanos compren y vendan sus casas

LA HABANA ( AP). Los cubanos podrán comprar y vender sus viviendas sin intervención estatal a partir del 10 de noviembre, aunque deberán pagar un impuesto, informó el diario oficial Granma el jueves.

Una persona podrá ser propietaria de una vivienda como residencia permanente y otra de descanso, dijo Granma, señalando que la Gaceta Oficial dará a conocer la Ley 288 y " varias resoluciones complementarias".

La medida contribuirá " a un reacomodo voluntario de los espacios habitables entre las personas", indicó el diario del partido comunista gobernante, que no ofreció muchos detalles de la normativa.

Durante décadas, los cubanos enfrentaron serias prohibiciones en torno a la compraventa de viviendas y debían sortear muchos trámites burocráticos para disponer legalmente de sus bienes raíces.

Las normas " reconocen la compraventa, permuta, donación y adjudicación _por divorcio, fallecimiento o salida definitiva del país del propietario_ de viviendas entre personas naturales cubanas con domicilio en el país y extranjeros residentes permanentes en la isla", indicó la nota en portada de Granma.

Además se eliminan la autorización de la Dirección Municipal de la Vivienda que eran necesarias para cualquier movimiento _por lo general permutas_ relacionadas con las casa y se requerirá la inscripción del inmueble en el Registro de Propiedad.

Para formalizar la transmisión de las casas solo será necesario un acta notarial y pagar unos impuestos de monto no especificado.

En julio pasado, el gobierno anunció que la ley estaba en proceso _al igual que una para comprar y vender automóviles_ y sería formalmente aprobada antes de fin de año.

Una norma similar correspondiente a los vehículos entró en vigor a comienzos de octubre y rumores, ahora confirmados con los hechos, indicaron que para este mes se firmaría la de las viviendas.

La medida forma parte de un paquete puesto en marcha por el presidente Raúl Castro para realizar lo que él mismo llamó una actualización del modelo cubano, flexibilizando el trabajo independiente del estado y levantando muchas prohibiciones o trabas que tenían los cubanos en su vida diaria o para algunas operaciones comerciales.

Sin embargo, el gobierno aseguró que no se perdería el carácter esencialmente socialista del modelo y el respaldo del estado sobre todo a los sectores más vulnerables.

Según se comentó en julio, la idea era permitir a los ciudadanos disponer de sus casas, a la vez que evitar la acumulación de propiedades en manos de pocos y no permitir la compra por parte de extranjeros.

El mercado abierto de bienes raíces estaba prohibido desde el triunfo de la revolución, cuando el líder rebelde Fidel Castro impulsó una reforma urbana y entregó las viviendas a quien residían en ellas en esos momentos.

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