Argentina busca, en la feria SIAL, equilibrar la balanza comercial con China

Lograr que China demande cada vez más productos de Argentina y equilibrar así la desigual balanza comercial entre ambas naciones es el objetivo de la participación del país sudamericano en el Salón Internacional de la Alimentación (SIAL) de Shanghái, que hoy visitó el presidente de ese país, Mauricio Macri.

En la edición numero 17 de esta feria, uno de los eventos más importantes del mundo en el sector de la alimentación, Argentina ejerce como país invitado con una delegación de 70 empresas que buscan mercado en la segunda potencia económica mundial.

Tras una visita de cuatro días a Pekín, Macri acudió hoy a la SIAL y conversó con algunos de los expositores de productos como vino, cereales o carne de pollo, que intentan aumentar las exportaciones de Argentina a China.

Y es que aunque China es uno de los mayores socios comerciales de Argentina, la balanza comercial entre ambas naciones está todavía muy desequilibrada en favor del país asiático.

En 2016 las exportaciones a China tuvieron un valor de 4.425 millones de dólares mientras que las importaciones de China fueron de 10.451 millones de dólares, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos de la República Argentina (INDEC) .

De las exportaciones totales al país asiático, la gran mayoría (el 90 %), corresponde a productos de alimentación y bebidas siendo la soja lo más vendido a China, con un 63 % del total.

Otros de los productos alimenticios más vendidos son la carne de res deshuesada (un 5 % del total) o los mariscos (otro 5 %), mientras que detrás se sitúan otros como aceites vegetales, carne aviar, tabaco y maní.

Macri quiso apoyar al sector con su presencia en la SIAL, que arrancó ayer y finaliza mañana, y que es la mayor feria alimentaria de Asia y la cuarta del mundo, con 3.200 exhibidores de 70 países y una asistencia estimada de unos 80.000 profesionales del sector.

"China es un gran desafío, venimos trabajando desde hace muchos años y hemos consolidado nuestro vinculo", dijo a Efe la secretaria argentina de Mercados Agroindustriales, Marisa Bircher, quien también participó hoy en la feria.

China es "un mercado prioritario" para Argentina, "nuestro segundo socio comercial", agregó, y el sector de la alimentación tiene "un gran potencial de crecimiento".

Aunque hoy se limitó a recorrer la feria y no hizo declaraciones, Macri presentó su país ante el presidente chino, Xi Jinping, en pekín como el mejor proveedor de alimentos internacional y candidato a abastecer la creciente demanda del gigante asiático.

Argentina, dijo, tiene capacidad actualmente para cubrir la demanda de 400 millones de personas pero puede aumentar su producción de "manera exponencial".

El objetivo es "duplicar esa producción en los próximos años" y ayudar a la necesidades de abastecimiento futuras que va a tener una población de casi 1.400 millones de habitantes en aumento y que cada vez importa más productos alimentarios.

En un comunicado, la Casa Rosada señaló anoche que en la reunión entre los dos presidentes, Macri recibió de Xi la promesa de que China activará los mecanismos para comprar a Argentina una mayor cantidad de alimentos con valor agregado, con el objetivo de ir equilibrando la balanza comercial bilateral.

Macri llegó a Pekín el domingo para participar en el Foro de las Nuevas Rutas de la Seda, que reunió en Pekín a jefes de Estado y Gobierno de 29 países, así como a representantes de cerca de un centenar de países y de organismos multilaterales como el Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional.

También fue recibido en la capital pequinesa por Xi en un encuentro este miércoles que culminó con la firma de 16 acuerdos de cooperación por un valor estimado entre los 15.000 y los 17.000 millones de dólares.

Entre ellos está el compromiso de ambos para avanzar en la construcción de dos centrales nucleares en suelo argentino con financiación china, un proyecto de especial relevancia para Pekín porque supondría un gran avance para la industria nuclear del país asiático.

El plan para la que será la cuarta y quinta planta nuclear del país austral fue suscrito por la Administración de la expresidenta Cristina Fernández y el nuevo Gobierno de Macri lo frenó para revisarlo, lo que generó preocupación en China.

También suscribieron planes de cooperación en seguridad alimentaria y firmaron un protocolo de requisitos para la exportación de uva de mesa argentina a China.  

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