Argentina pide una negociación "justa" para cumplir con todos los acreedores

La presidenta argentina, Cristina Fernández, expresó hoy la voluntad de Argentina de cumplir con el cien por cien de los acreedores de la deuda, pero pidió garantías para poder negociar en condiciones "justas y equitativas".

Fernández se refirió así al riesgo de "default" (suspensión de pagos) que afronta Argentina a raíz de la decisión de la Corte Suprema estadounidense de dejar en firme una sentencia del juez neoyorquino Thomas Griesa que dio la razón a los fondos especulativos tenedores de deuda argentina en mora.

Según dicha sentencia, Argentina tiene que pagar a los "fondos buitre", como los llama el Gobierno de Fernández, una deuda de 1.300 millones de dólares que con intereses asciende a 1.500 millones.

En los actos de celebración del Día de la Bandera en la ciudad de Rosario, Fernández remarcó la predisposición de Argentina para cumplir con su acreedores, pero insistió en que es necesario que se generen las condiciones para poder negociar.

" Nosotros queremos cumplir con el cien por cien de los acreedores, con el 92,4 % que se acogieron al canje (de deuda en 2005 y 2010) y con los que no. Solo pedimos que nos generen condiciones de negociación justas y de acuerdo a la Constitución argentina, las leyes nacionales y los contratos que firmamos", subrayó.

La mandataria reiteró que Argentina " está dispuesta a dialogar, pero en el marco de las leyes" y anunció que ha dado instrucciones al ministro de Economía, Axel Kicillof, para que los abogados del Estado soliciten a Griesa que genere las condiciones para llegar a un acuerdo " beneficioso e igualitario".

" Hay leyes que hay que cumplir aquí (en Argentina) y en el país donde se generó la sentencia (Estados Unidos)", remarcó.

" Para mí sería muy fácil prometerle a cualquiera la luna, como hicieron los que nos precedieron a Néstor (Kirchner) y a mí", prosiguió Fernández, " pero no cuenten conmigo para hacer cualquier cosa, sí para hacer lo que debo y cumplir con mi deber. Nunca rifar la Patria", añadió.

La mandataria recordó que Argentina " ha descubierto la segunda reserva de gas más importante del mundo, y la cuarta de petróleo no convencional" y apuntó que " los que revolotean no lo hacen solo sobre las finanzas, también sobre los recursos naturales".

Por eso, instó a la unidad de toda la clase política argentina y pidió " sobreponerse a las banderías ideológicas y partidarias, y pensar primero en la República Argentina y en sus propios hijos".

La intervención de la presidenta generó expectación después de días de incertidumbre económica, agravada por la decisión de la Corte de Apelaciones de Nueva York de suspender una medida cautelar que impedía embargar activos argentinos para pagar a los fondos demandantes.

Para el analista Rosendo Fraga, de la consultora Nueva Mayoría, las palabras de Fernández abren puertas a la negociación, pero " el mensaje es que estamos dispuestos a pagar con nuestras condiciones, vamos a ver si del otro lado se acepta esto".

A la llamada de unidad de la presidenta respondieron hoy cientos de integrantes del movimiento kirchnerista "Unidos y Organizados", que se movilizaron en Buenos Aires bajo el lema "Argentina o Buitres".

Los manifestantes partieron desde el Obelisco, en el centro de la capital, hasta la embajada de Estados Unidos, con el objetivo de defender "la soberanía nacional y la política impulsada por Néstor y Cristina Kirchner para renegociar la deuda".

En la histórica Plaza de Mayo, organizaciones políticas y sociales cercanas al Gobierno reclamaron también unidad ante un problema que "afecta a toda la nación".

El Gobierno de Fernández califica como "buitres" a los fondos que demandaron a Argentina en EE.UU., los cuales tienen deuda no sujeta a las dos reestructuraciones que las autoridades argentinas plantearon a sus acreedores después del cese de pagos de 2001 y que suponían importantes recortes sobre el valor nominal.

El 93 % de los acreedores aceptó recibir menos y canjear su deuda, pero un 7 % rechazó la solución ofrecida en 2005 por el Gobierno que presidía Néstor Kirchner (2003-2007) y luego en 2010, ya bajo el mandato de la actual presidenta, viuda del anterior.

El fallo del juez Griesa complica los desembolsos que Argentina debe hacer a finales de este mes a los acreedores que sí se acogieron a los canjes, ya que incluye las órdenes "pari passu (en igualdad de condiciones)", por las que está obligada a pagar de manera simultánea a todos los tenedores de deuda.

Además, los giros de dinero a Estados Unidos que haga Argentina corren el riesgo de ser embargados por solicitud de los litigantes con sentencia a favor.

El Gobierno argentino ya adelantó que propondrá un canje de los bonos amparados por la legislación de EE.UU. que están en manos de acreedores que aceptaron reestructurar, por otros nuevos pero bajo legislación argentina, para evitar un posible embargo y un nuevo cese de pagos.

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