Brasil, India y Sudáfrica critican a países ricos

Nueva Delhi (AFP) - Los líderes de Brasil, India y Sudáfrica, reunidos, hoy miércoles, en Nueva Delhi, criticaron duramente a los países ricos por haber provocado la crisis financiera mundial.

El primer ministro indio, Manmohan Singh, recibió al presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, y al nuevo jefe de Estado sudafricano, Kgalema Motlanthe, para la tercera conferencia anual India-Brasil-Sudáfrica (IBSA).

La cumbre, que en general se contenta con defender el fortalecimiento de los lazos comerciales y diplomáticos entre las tres potencias emergentes, se transformó este año en una tribuna contra el capitalismo financiero occidental.

Para Lula, es injusto que los países pobres sean "víctimas de una crisis financiera mundial generada por los países ricos" y que tengan que "pagar por la iresponsabilidad de los especuladores que han convertido al mundo en un gigantesco casino".

Lula alertó que la crisis podría afectar a las economías de países desarrollados "si hay una recesión en la Unión Europea y en Estados Unidos" porque "ellos son los compradores y nosotros los vendedores".

El presidente sudafricano criticó las "malas decisiones de unos pocos que llevaron al sistema financiero internacional al borde de la bancarrota".

"Como representantes de los países del mundo en desarrollo, debemos considerar de ahora en adelante con la mayor prudencia las soluciones claves prescritas por el mundo desarrollado", advirtió.

En un discurso más moderado, el anfitrión indio, Singh, estimó que los tres gigantes de Asia, Latinoamérica y Africa "tienen un gran papel que desempeñar para garantizar un crecimiento mundial equitativo y contribuir a la estabilidad internacional".

La declaración final de la cumbre indicó que los líderes tomaron nota de la "turbulencia sin precedentes en los mercados financieros mundiales (...) que amenaza la prosperidad mundial".

"La explosión de nuevos instrumentos financieros no acompañados por una regulación sistémica creíble ha resultado en una gran crisis de confianza ante la cual los responsables deben asumir sus responsabilidades", indicó.

La declaración reclamó una nueva iniciativa internacional para resolver el problema y dijo que ésta debe tener en cuenta "el hecho de que la ética también debe aplicarse a la economía".

Las reformas deben incluir "sistemas más fuertes de consultas y vigilancia multinacionales".

Su ministro de Finanzas, Palaniappan Chidambaram, repite todos los días que la economía y el sistema bancario de la décima potencia mundial son "sólidos" y están al abrigo de la tormenta financiera internacional.

Pero la bolsa india y la rupia se están hundiendo, el crecimiento se ha desacelerado y las empresas se inquietan porque ya no pueden acceder a los créditos de los bancos.

Durante la quiebra del banco de inversiones estadounidense Lehman Brothers a mediados de septiembre, el ministro indio de Comercio, Kamal Nath, recordó que "los que nos enseñaron las mejores recetas financieras fueron incapaces de salvar su propio sistema".

India, cuyo fenomenal desarrollo estos últimos años debe mucho a la globalización, se jacta de estar "protegida" de la crisis bancaria gracias a una economía que está lejos de estar completamente liberalizada, a sus importantes reservas en divisas y a un crecimiento impulsado por su mercado interno y no por exportaciones.

Brasil, Sudáfrica e India, con una población combinada de 1,300 millones de personas, acordaron también elevar su volumen anual de comercio trilateral de 10,000 millones de dólares a 15,000 millones de dólares para 2010.

Los tres líderes discutieron también el alza de los precios de los alimentos y del petróleo, el estado de las negociaciones de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y la reforma del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, donde aspiran a tener escaños permanentes.

Vive la adrenalina de la 7ma temporada


Recibe todos los días en tu mail los titulares más importantes