Brasil en ritmo de fiesta, en el Carnaval y en la economía

RIO DE JANEIRO ( AFP). Brasil se sumerge en el Carnaval este fin de semana con un panorama de exhuberancia, tanto en los resultados económicos como en los ritmos de samba que comenzaron a inundar sus calles.

A las puertas del Carnaval, el jueves, el gobierno anunció que la economía creció nada menos que 7,5% en 2010, nivel que habría puesto a Brasil en el séptimo lugar entre las economías del mundo, con un PIB de 2,09 billones de dólares que habrían sobrepasado los 2,06 billones de Italia.

Ese resultado confirmó dos cosas para el país: que Brasil salió de la crisis global que se nutrió de Estados Unidos y Europa y que su creciente mercado consumidor está siendo muy entusiasta.

Con el actual crecimiento de la demanda mundial de materias primas -mineral de hierro, café, zumo de naranja, azúcar, carne y soja, entre otros- y la expansión de los precios de las commodities, parece haber muchas razones para que los brasileños estén convencidos de que la fiesta puede durar.

Pero la fiesta brasileña enfrenta algunos retos y nubarrones que podrían terminar en resaca.

Una de las nubes en el horizonte es una inflación de 6% en los últimos doce meses, bien por encima del centro de la meta de 4,5%, y que pasó de 0,83% en el primer mes del año a 0,80% en febrero, cifras todavía indicativas de cuánto la máquina de consumo brasileña está en marcha.

La flamante presidenta, Dilma Rousseff, diplomada en economía, ha prometido un corte de 30,000 millones de dólares en el gasto público y el Banco Central acaba de aumentar la tasa de interés por segunda vez en el año, a 11,75%, para atajar los temores de un retorno de la hiperfinlación de los '80 y los '90.

Un segundo nubarron en el brillante horizonte brasileño es la apreciación de su moneda, el real, que alcanzó el viernes su mayor valor en más de dos años, cotizada a 1,64 por dólar. El real se ha apreciado más de 100% frente a la moneda estadounidense en los últimos ocho años.

Inflación y real apreciado explican la impresión que se están llevando los turistas que visitan el Carnaval de Rio de Janeiro, y que estarán pagando 300 dólares por la habitación de hotel.

La inversión extranjera en Brasil, vista como una potente economía emergente con especiales retornos por sus altas tasas de interés, es una de las grandes causas de la apreciación del cambio.

La política monetaria estadounidense también es vista como otro de los factores que el ministro de Hacienda, Guido Mantega, definió como " una guerra cambiaria" entre Washington y Pekín que mantiene esas monedas depreciadas.

" La expectativa es que el Banco Central, que aumentó esta semana la tasa básica de interés, lo haga nuevamente en abril, y con ello continuarán entrando divisas porque el retorno con esos intereses es grande", dijo a la AFP la analista de XP Investimentos Fernanda Camino.

El director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn, destacó que contener la inflación es un reto a corto plazo, pero también que Brasil tiene que concentrarse en el potencial de crecimiento de su economía y continuar reduciendo la pobreza.

Sugirió, como otros economistas, que Brasil podría enfrentar las reformas del pesado sistema tributario y de la carísima seguridad social, además de cortar el gasto público.

Brasil es el centro de atención de muchas miradas, y más ahora que será la sede del Mundial 2014 y de las Olimpíadas de 2016, eventos para los que todavía precisa muchos preparativos.

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