Canadá y México podrían quedar exentos de nuevos aranceles

La Casa Blanca dijo el miércoles que México, Canadá y otros países podrían quedar exentos de los nuevos aranceles al aluminio y el acero propuestos por el presidente Donald Trump, una medida que podría suavizar el golpe en medio de amenazas de represalias por parte de socios comerciales y de advertencias de legisladores y grupos empresariales sobre consecuencias económicas adversas.

La portavoz presidencial Sarah Huckabee Sanders dijo a los reporteros que las excepciones se harán “caso por caso” y “país por país”, lo que da marcha atrás a la política planteada por la Casa Blanca hace apenas unos días de que no habría exenciones al plan de Trump.

El anuncio fue efectuado mientras los legisladores republicanos y grupos empresariales se preparaban para el impacto de los aranceles del 25% al acero importado y del 10% al aluminio, aparentemente resignados a más medidas comerciales proteccionistas luego de que Trump indicara que se avecinan batallas económicas con China.

La partida del asesor económico de la Casa Blanca Gary Cohn, quien se opone a los aranceles propuestos, desató una ola de ansiedad entre líderes empresariales e inversionistas preocupados por una posible guerra comercial.

“Lo exhortamos a que reconsidere la idea de aplicar amplios aranceles con el fin de evitar consecuencias negativas involuntarias para la economía de Estados Unidos y sus trabajadores”, le escribieron 107 republicanos de la Cámara de Representantes a Trump en una carta.

La Casa Blanca dijo que está previsto que el mandatario haga un anuncio definitivo en algún momento a partir del jueves, y las autoridades trabajan para adaptar la redacción en el texto de los aranceles de forma que Trump tenga la flexibilidad de aprobar exenciones para ciertos países.

“Ya ha mostrado cierto grado de flexibilidad; creo que un grado de flexibilidad muy sensato, muy equilibrado”, dijo el secretario de Comercio Wilbur Ross a la CNBC. “No estamos tratando de hacer estallar el mundo”.

Trump señaló que podría estar preparando otras medidas comerciales. En un tuit indicó que “Estados Unidos está actuando velozmente en torno al robo de propiedad intelectual”. Un funcionario de la Casa Blanca dijo que el mandatario se refería a una investigación en curso sobre China, en la que el representante comercial estadounidense analiza si las normas chinas de propiedad intelectual son “poco razonables o discriminatorias” hacia las empresas estadounidenses.

El funcionario, que habló a condición de guardar el anonimato con el fin de poder declarar sobre las deliberaciones internas, dijo que se espera que en las próximas tres semanas se emita un anuncio sobre los hallazgos del reporte, y las posibles medidas en represalia.

Mientras tanto, los empresarios siguieron emitiendo advertencias en torno a las posibles consecuencias negativas de los aranceles, y el presidente y director general de la Cámara de Comercio de Estados Unidos planteó que podría avecinarse una guerra comercial. Esa perspectiva, dijo Tom Donohue, pondría en riesgo el impulso económico generado por los recortes fiscales republicanos y por la derogación de algunas normativas.

“Exhortamos al gobierno a que se tome en serio este riesgo”, dijo Donohue.

El presidente ha dicho que los aranceles son necesarios para reforzar a las industrias estadounidenses del acero y del aluminio, y para proteger la seguridad nacional. Ha intentado utilizarlos como un instrumento de presión en las conversaciones para revisar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), al insinuar que México y Canadá podrían quedar exentos de los aranceles si ofrecen términos más favorables a Estados Unidos dentro de ese acuerdo.

Los legisladores opuestos a los aranceles, incluidos el presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, y el líder de la mayoría en el Senado, Mitch McConnell, han sugerido que se adopten enfoques más específicos para hacer frente a las importaciones chinas. Pero los congresistas tienen pocas herramientas a su disposición para oponerse al presidente, que ha advertido que cumplirá su promesa de campaña.

“No creo que el presidente vaya a ser disuadido fácilmente”, dijo el senador republicano John Cornyn, que ha sugerido realizar audiencias sobre los aranceles.

El senador republicano Lamar Alexander dijo que Trump lo había escuchado a él y a otros que están en desacuerdo con el rumbo de las políticas comerciales.

“Le agradezco por eso, y ha escuchado con atención. El problema es que hasta ahora no lo he convencido”, señaló Alexander.

Los republicanos en el Congreso han cabildeado a funcionarios del gobierno para que reconsideren el plan y se enfoquen en medidas comerciales específicas para China, ya que, de proceder los aranceles, aliados como Canadá y la Unión Europea podrían aplicar represalias.

La UE dijo que estaba preparada para responder a cualquier arancel con medidas de contraataque contra productos estadounidenses, como las motocicletas Harley-Davidson, los pantalones de mezclilla Levi’s y el bourbon. Cecilia Malmstroem, comisionada comercial del bloque europeo, dijo que la UE estaba haciendo circular entre sus estados miembros una lista de bienes estadounidenses a los cuales aplicarles aranceles, de forma que pueda responder con rapidez.

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