Chávez avanza planes para aumentar control de la economía

CARACAS (AP). El gobierno dio un nuevo paso en el proceso para incrementar el control del Estado sobre la economía al ordenar la expropiación de una procesadora de arroz del grupo estadounidense Cargill por considerar que la empresa incumplió una norma sobre producción alimenticia que entró en vigencia hace dos días.

Con la acción contra Cargill, y las amenazas de expropiación que el presidente Hugo Chávez lanzó en la víspera contra el grupo de Empresas Polar, el mayor productor de alimentos del país, el mandatario dejó claro que ejercerá todas las acciones que estén a su alcance hacia el sector privado, al cual responsabiliza de la alta inflación.

El ministro para Agricultura, Elías Jaua, defendió el jueves la expropiación de la planta de Cargill alegando que ante los acuerdos que estableció el gobierno para la "autoregulación" de los productos sujetos a control de precios, la respuesta del sector privado fue la "burla y el desafío".

Jaua dijo a la prensa que el gobierno espera concretar "lo más pronto posible" la expropiación de la planta de Cargill, que está ubicada en el estado central de Portuguesa.

Advirtió con la posible ocupación de "todas las tierras" si los agricultores paralizan la producción de arroz en protesta por las medidas oficiales. "Si toda la agroindustria se paralizada en este momento nosotros estamos preparados y tenemos los planes para hacerla arrancar y operar", acotó.

En un breve comunicado Cargill dijo el jueves que "espera la oportunidad de aclarar su situación ante el gobierno de Venezuela, y es respetuosa de sus decisiones".

Cargill, cuya sede está en Minneapolis, tiene siete plantas en Caracas y otras cinco localidades del país en las que fabrica aceite comestible, pastas, harina, arroz, jugos, y alimentos para animales.

El gobierno extremó el pasado 3 de marzo el control de precios al imponer una regulación que obliga a las empresas a mantener una producción mínima entre 70% a 95% de doce alimentos básicos que están sujetos a regulaciones desde hace seis años. Con esta acción busca garantizar la producción de alimentos regulados y evitar así el desenfreno de la inflación.

Venezuela alcanzó al cierre del 2008 una tasa de inflación de 30,9%, la más alta de la región por tercer año consecutivo, a pesar de tener un control de precios y de cambio desde hace seis años.

En los últimos doce meses los precios en la región metropolitana han crecido 29,5%, afectados especialmente por el renglón de los alimentos que tienen una tasa anualizada de 40,1%.

Algunos dirigentes empresariales denunciaron esta semana que la nueva normativa sobre producción de alimentos regulados podría llevar a la agroindustria a una difícil situación económica, debido a que limita de manera considerable sus márgenes de ganancias.

El economista Luis Vicente León dijo a la AP que el gobierno de Chávez está "jugando con candela" porque está "tocando al sector mayoritario que es el que garantiza el abastecimiento de productos".

El economista Miguel Angel Santos declaró el jueves a la emisora Unión Radio que las presiones que ha impuesto el gobierno a la industria de los alimentos buscan elevar el control de Estado sobre ese sector, afectado en el pasado por la vía del aumento de las importaciones de alimentos.

Santos indicó que el gobierno ya no puede recurrir a las masivas importaciones debido a la merma de los ingresos por exportaciones petroleras.

El economista dijo que la baja en los ingresos petroleros obligará al gobierno a reducir la entrega de dólares preferenciales para las importaciones, lo que llevará a muchos empresarios a recurrir al "mercado paralelo" para adquirir las divisas necesarias para importar, lo que tendrá un fuerte impacto sobre los precios y generará una aceleración de la inflación.

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