Crisis financiera: invitada de último momento a Quebec

Canadá (AFP). El huracán que sacude los mercados financieros del mundo se robó el protagonismo en Quebec, imponiéndose como tema insoslayable en las dos reuniones que se realizan allí: una cumbre UE-Canadá y otra de países francófonos.

El presidente francés Nicolas Sarkozy -también presidente en ejercicio de la Unión Europea- llegó, cerca del mediodía del viernes, a Quebec para una visita relámpago pero muy cargada, de poco más de 24 horas, antes de viajar a Washington a reunirse en la mañana de hoy sábado con su par estadounidense George W. Bush para debatir sobre el sistema financiero mundial.

Sarkozy fue recibido por el primer ministro canadiense Stephen Harper, reelecto el martes para encabezar un gobierno minoritario, con quien se reunió en el marco de la cumbre UE-Canadá.

La tormenta financiera fue el tema ineludible de la cumbre francófona, que se inició por la tarde en presencia del secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, y de una treintena de jefes de gobierno.

Según el proyecto de declaración final al que tuvo acceso la AFP, estaba previsto que los países francófonos se comprometieran a "apoyar la realización de una cumbre internacional" para dar una respuesta "urgente y coordinada" a la crisis que está arrasando los mercados.

Sarkozy estimó el viernes en una conferencia conjunta con Harper y el presidente de la Comisión Europea José Manuel Barroso que "el comienzo de la cumbre (internacional) ya está acordado, en principio, para antes de fin de año, y tengo la impresión de que así será".

"Tenemos la voluntad de que no sea una mera enunciación de principios vagos. Es preciso avanzar y hacerlo en forma mucho más precisa. Un orden del día muy ambicioso y propuestas muy pragmáticas", añadió.

En la misma conferencia, Harper apoyó la propuesta y expresó su deseo de que se fije una fecha para ello "lo antes posible".

Por otro lado, luego de la cumbre, Sarkozy anunció la pérdida 640 millones de euros del banco francés Caisse d'Epargne, lo cual calificó de "inaceptable", y por lo que sus responsables deberán "asumir las consecuencias".

"He dicho que en esta crisis cada uno deberá asumir sus responsabilidades sea cual sea su nivel y cualesquiera que sean sus responsabilidades. 640 millones (de euros) perdidos es suficiente para que los responsables deban sacar sus conclusiones", añadió.

La cumbre de Quebec es "el primer foro Norte-Sur que se reunirá a raíz de esta crisis", y presenta la ocasión de medir los impactos, principalmente en los países sureños, subrayó el primer ministro de Quebec, Jean Charest, co-anfitrión del encuentro con Harper.

Estaba previsto que en la cumbre UE-Canada, Sarkozy, Harper y Barroso trazaran "la hoja de ruta" de un proceso que debe llevar a una "asociación económica reforzada" entre la UE y Canadá, había indicado un alto funcionario canadiense que pidió el anonimato.

Según un estudio conjunto hecho público por Canadá, las ventajas potenciales en términos de PIB que se derivarían de la liberación del comercio y los servicios son muy interesantes.

El aumento anual de ingresos de aquí a 2014 sería de alrededor de 11.600 millones de euros para la UE (0,08% de su PIB) y de unos 8.200 millones de euros para Canadá (0,77% del PIB canadiense).

Un portavoz del grupo de empresarios europeos Business Europe dijo estar decepcionado por adelantado, al declarar al diario Le Devoir que Harper y Sarkozy "quieren firmar algo vago que compromete a nada".

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