En Cuba, el buey a veces rinde más que el tractor

SAN DIEGO, Cuba (AP). En China es el año del buey. Y tal vez se pueda decir lo mismo en Cuba.

El presidente Raúl Castro dice que los bueyes pueden ser muy útiles en estos tiempos de crisis económica global, ayudando a producir alimentos sin gastar demasiada energía.

Hace poco planteó que se amplíe un programa piloto por el cual se permite a individuos cultivar tierras en desuso, siempre y cuando no empleen maquinaria que consume mucha energía.

"Olvidémonos en este programa de tractores y combustible, aunque los tuviéramos en cantidades suficientes", declaró Castro ante el parlamento el 1 de agosto. "El concepto es ejecutarlo fundamentalmente con bueyes, como lo viene haciendo con excelentes resultados un número creciente de productores".

La economía cubana fue devastada por tres huracanes el año pasado y la recesión mundial dejó al gobierno sin efectivo para pagar deudas. Como consecuencia de ello, redujo los gastos y las importaciones, y también mermó la producción nacional. Esto generó escasez de artículos básicos como aceite para cocina, carne y papel higiénico.

La isla recibe casi 100,000 barriles de petróleo diarios que suministra Venezuela con créditos blandos, pero ha iniciado una campaña para conservar el crudo.

El ministerio de agricultura propuso en junio aumentar el uso de bueyes para ahorrar combustible, en momentos en que se suspendían las actividades de algunas fábricas y el uso de aire acondicionado en edificios públicos, y se cerraban negocios para consumir menos energía. El ministerio dijo que hay más de 265,000 bueyes capaces de hacer un trabajo igual o mejor que las máquinas en el transporte de cargas y la siembra.

En una iniciativa puesta en marcha el año pasado, unas 82,000 personas recibieron más de 688,000 hectáreas de tierra, o el 40% de las tierras inactivas. El programa parece haber mejorado levemente la producción de papas y tomates, aunque no hay cifras oficiales disponibles.

La escasez de alimentos no es nada nuevo en Cuba. Y los bueyes tampoco.

Miles de cubanos han usado el animal desde que Fidel y Raúl Castro derrocaron al dictador Fulgencio Batista hace medio siglo.

"El buey representa bastante. Sin los bueyes la agricultura no es agricultura", comentó Omar Andalio, de 37 años, mientras dirige un par de animales en un sembrado de caña de azúcar a principios de agosto.

Nadie recuerda por qué, pero el animal de color blanco es llamado "Caramelo" y el otro, color caramelo, se llama "Liviano", a pesar de que pesa casi 500 kilos (mil libras).

Andalio es uno de 300 campesinos que cultivan caña de azúcar, tabaco de baja calidad, batata y bananos en una cooperativa de San Diego, unos 150 kilómetros (95 millas) al oeste de La Habana.

La cooperativa tiene 24 bueyes y ocho tractores, dos de los cuales surcan la tierra, endurecida por una sequía. Cada tractor puede hacer el trabajo de cinco parejas de bueyes, según Andalio.

"Las actividades con los tractores no se ha detenido, pero eso se hace mientras la economía lo permita. Si no, hay que hacer más con los bueyes", señaló.

Juan Alvarez, miembro de una cooperativa que produce flores y abastece a las funerarias de la zona, trabajaba con dos animales, mientras otros dos descansaban cerca, a la sombra, junto a un cartel de una carretera que decía "Todo por la revolución. Verano del 2009".

"Usamos tractores cuando hay, pero casi nunca hay", manifestó Alvarez.

Zenaida León, quien dirige la cooperativa de flores de diez empleados, afirmó que la consigna no es "bueyes sí, tractores no".

"Estoy muy agradecida de la revolución. Soy una buena revolucionaria. Pero hay cosas que nunca nos dan. Trabajar en el campo es duro y no nos ayudan", expresó la mujer, de 52 años, añadiendo que por esa razón hay que recurrir a los bueyes.

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