Diplomacia petrolera de Chávez flaquea por crisis

CARACAS (AP). El desplome en los ingresos petroleros de Venezuela empieza a constreñir el profuso gasto público de Hugo Chávez y a restringir la ayuda internacional que distribuye para contrarrestar la influencia estadounidense.

Citgo Petroleum Corp., que distribuye petróleo venezolano en Estados Unidos, ha suspendido un programa que otorgaba combustible a estadounidenses de bajos recursos, de acuerdo con el socio de Citgo en el programa asistencial, el grupo sin fines de lucro Citizens Energy. La decisión presagia un repliegue drástico en el dispendio que hace Chávez con los recursos del crudo, dijeron analistas.

"La diplomacia petrolera de Venezuela menguará", afirmó Larry Birns, director del Consejo de Asuntos Hemisféricos, una organización independiente de información e investigación con oficinas centrales en Washington. "El gobierno no está en posición de continuar con los subsidios, así que en última instancia esto va a reducir la influencia de Chávez como un factor regional de poder".

Citgo declinó comentar el anuncio hecho el lunes por Citizens Energy, que tiene su sede en Boston. El grupo dijo que Citgo había suspendido el programa que suministraba combustible gratis a 200.000 hogares de estadounidenses en 23 estados. El año pasado, el programa le costó a Venezuela 100 millones de dólares.

El petróleo es el motor financiero detrás del gobierno socialista de Chávez. Al constituir casi el 94% de las exportaciones y la mitad del presupuesto nacional, el crudo paga todo _desde alimentos subsidiados a universidades gratis_ y permite a Chávez aumentar la nómina gubernamental y nacionalizar empresas.

También ha sufragado una ayuda internacional a manos llenas con la que Chávez colma a aliados con combustible barato, proyectos de refinadoras y donaciones en efectivo mientras forja vínculos con partidarios de tendencia izquierdista y promueve su visión de una Latinoamérica unida cada vez más independiente de Estados Unidos.

Tan solo en el 2007, Venezuela comprometió al menos 8.800 millones de dólares en ayuda, financiamiento y energéticos baratos para terceros países, de acuerdo con un conteo de The Associated Press en ese año.

Pero debido a que los precios del petróleo han caído 67% desde los picos alcanzados en julio, la economía de Chávez está agotándose. La inflación anual rebasa ahora el 32% en Caracas, y el año pasado el crecimiento bajó a casi la mitad, ubicándose en 4,9%, su menor nivel desde el 2003.

El crudo se cotiza ahora muy por debajo de los 60 dólares el barril que Venezuela presupuestó para el 2009, lo cual conllevaría que el país tenga su primer déficit fiscal en cinco años. Y algunos analistas señalan que la producción está disminuyendo en la compañía estatal Petróleos de Venezuela SA, cuyas utilidades han sido usadas para financiar los programas sociales de Chávez en vez de explorar nuevos yacimientos de hidrocarburos.

Chávez, en campaña para eliminar los límites en el número de mandatos presidenciales, ha ofrecido no recortar el gasto público que lo ha vuelto popular. A manera de prevención, ha acumulado 42.200 millones de dólares en las reservas del Banco Central y otros miles de millones de dólares en ahorros.

Pero podría verse forzado a gastar un monto considerable de ese caudal en Venezuela, donde los críticos lo instan para que reoriente la ayuda extranjera hacia programas internos y le pida a Cuba que empiece a pagar dinero en efectivo por los casi 100.000 barriles diarios de petróleo que recibe.

"Chávez va a tener que reducir significativamente sus ambiciones diplomáticas" para que pueda mantener el apoyo popular en su país, dijo Patrick Esteruelas, analista de la consultoría Eurasia Group en Nueva York.

Una de las principales iniciativas internacionales de Chávez es el pacto llamado Petrocaribe, que vende petróleo a países del Caribe y América Central, en su mayor parte a crédito con una tasa de 1% de interés en un plazo a 25 años. Venezuela ha financiado más de 2.000 millones de dólares a los 18 miembros del convenio desde el 2004, y en ocasiones ha aceptado pagos parciales en especie con casi cualquier cosa, desde ganado, plátano y azúcar hasta servicios de médicos cubanos.

El derrumbe de los precios petroleros ha modificado los términos del acuerdo: los beneficiarios pagan ahora al menos el 50% del crudo por adelantado, a diferencia del 40% cuando la cotización era mayor a los 100 dólares el barril.

Sin embargo, parece improbable que el pacto desaparezca pronto: los aliados que ha ganado Venezuela son muy útiles en foros internacionales como las Naciones Unidas, donde los votos de países pequeños tienen a veces el mismo peso que los votos de naciones grandes, dijo Alejandro Grisanti, analista en temas latinoamericanos del grupo Barclay's Capital en Nueva York.

El ministro venezolano de Energía, Rafael Ramírez, dijo que continuarán los envíos de Petrocaribe: "Para nada está planteado modificar ese convenio".

Aunque las reducciones no sean divulgadas, analistas como Rafael Amiel, director administrativo para América Latina de IHS Global Insight, esperan que los envíos de Petrocaribe y la asistencia de otro tipo mermen sustancialmente para el tercer trimestre del 2009.

Algunos beneficiarios han acumulado deudas onerosas con Venezuela. Los analistas dudan que Bolivia pueda pagar los más de 100 millones de dólares que debe. Mientras tanto, Venezuela está reexaminando la manera de financiar las refinerías proyectadas para Nicaragua y Ecuador.

"El gobierno está tratando de proyectar la imagen de que ha ahorrado recursos que le permitirán al país funcionar más o menos como ahora durante más de un año", dijo Birns. Sin embargo, indicó, "Venezuela está comenzando a dolerse y se dolerá mucho más en el futuro cercano".

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