EEUU advirtió a BNP Paribas desde 2006 de la violación de sus embargos

Las autoridades estadounidenses advirtieron al banco BNP Paribas desde 2006 de los riesgos que podían entrañar las operaciones en dólares que realizaba con países bajo embargo de Washington, y que ahora podría implicar severas sanciones, incluida una multa de 10.000 millones de dólares (7.400 millones de euros).

"Le Monde" reveló hoy que tanto Estados Unidos como grandes gabinetes de abogados a los que había consultado ese asunto avisaron en 2006 a BNP Paribas de consecuencias jurídicas de esas transacciones, realizadas esencialmente con Sudán, Irán y Cuba. Pero eso no fue suficiente para que cesaran.

El primer llamamiento llegó del subsecretario del Tesoro en ese momento, Stuart Levey, quien estuvo en la sede de la entidad francesa en París en septiembre de ese año para pedir vigilancia en sus relaciones con Irán.

El vespertino francés precisó que Levey no habló entonces de que se tratara de financiaciones ilegales, pero sí citó una serie de bancos iraníes con los que Washington consideraba que no se podía tratar.

El mensaje de Levey, que también fue transmitido a otros grandes grupos bancarios europeos, era transparente, en el sentido de que la administración estadounidense tenía intención de vigilar de cerca todas las transacciones en dólares, se hicieran en su territorio o en cualquier otra parte del mundo.

En enero de 2006 ya se había sentado un primer precedente cuando el holandés ABN Amro fue multado con 40 millones de dólares por violación del embargo estadounidense a Irán y Libia con operaciones hechas desde terceros países.

A la vista de ese antecedente, BNP Paribas hizo una consulta a tres gabinetes jurídicos especialistas en el derecho estadounidense, incluido Cleary Gottlieb, con el que había trabajado anteriormente.

Hasta ese momento, Cleary Gottlieb había estimado que en tanto que entidad no estadounidense, sus actividades fuera de ese país no estaban sometidas a la normativa ni a las sanciones.

Pero con la sanción a ABN Amro, las cosas cambiaron y los informes de los gabinetes jurídicos previnieron a BNP Paribas de riesgos como el de la dimensión extraterritorial de los embargos que aplicaba Estados Unidos.

El banco francés no ha querido comentar ahora todas esas alertas que han conducido a una negociación bajo presión con la justicia estadounidense, que según las filtraciones a la prensa amenaza con la citada multa de 10.000 millones de euros y, lo que podría ser más grave, la retirada de licencias para operar en Estados Unidos.

Según "Le Monde", todo ese florilegio de avisos que BNP no tuvo en cuenta son los que han llevado al Gobierno francés a una defensa del banco, que pasa por no cuestionar la pertinencia de las sanciones pero a pedir que sean proporcionadas.

Estados Unidos reprocha a la entidad transacciones de 10.000 millones de dólares con países que eran objeto de embargo, de los cuales más de 8.000 millones con Sudán, algo más de un millar con Irán y el resto con Cuba.

De acuerdo con diferentes filtraciones recogidas hoy por "Les Echos", las autoridades estadounidenses han reclamado la salida de una docena de responsables de BNP Paribas implicados.

El banco anunció ayer que había dejado el puesto el director general delegado Georges Chodron de Courcel, que se encargaba en particular del negocio de financiación e inversión, y presidente de la filial suiza desde la que se hicieron gran parte de las operaciones incriminadas.

Según "The Wall Street Journal", BNP Paribas también ha accedido a destituir a su consejero de dirección Vivien Lévy-Garboua, encargado de cumplir la reglamentación bancaria en Norteamérica de 2005 a 2008.

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