EEUU: 12 legisladores deben abordar lo más difícil de la deuda

WASHINGTON (AP). Estados Unidos siguió pagando el miércoles sus obligaciones financieras tanto a los tenedores de los bonos soberanos como a los pensionistas, aunque queda pendiente la designación de 12 legisladores que tendrán que encontrar nuevos ahorros en el gasto público.

A los seis republicanos y seis demócratas de la nueva comisión les esperan los platos desagradables que no quisieron tocar los legisladores antes de ampliar el tope del endeudamiento federal, como el seguro de los jubilados, el Medicare, y el de los menesterosos, Medicaid. El panel, que será constituido en dos semanas con miembros de la Cámara de Representantes y el Senado, debe identificar por lo menos otros 1,2 billones de dólares en reducciones presupuestarias antes de que finalice noviembre y el Congreso debe aprobarlas antes de fin de año, o de lo contrario los recortes serían automáticos, afectando los gastos de defensa y los programas sociales.

De ocurrir esta última alternativa, los legisladores tendrán que explicar a sus votantes el por qué de esas reducciones durante la campaña electoral del próximo año.

Los demócratas insisten en elevar los impuestos para equilibrar el presupuesto si se deben aprobar reducciones en los gastos. Empero, los republicanos se niegan en redondo a considerar el aumento de la presión fiscal, posiciones que preconizan un estancamiento en las labores de la comisión. Esas actitudes impidieron elevar el tope de endeudamiento, hasta ahora en 14,3 billones, hasta el último momento antes de que el gobierno se quedara el martes sin fondos.

El domingo por la noche, los legisladores acordaron finalmente elevar ese tope en 2,1 billones y reducir el gasto federal a lo largo de una década. La Cámara aprobó el plan el lunes por 269-161 y el Senado lo hizo el martes por 74-26. El presidente Barack Obama firmó el proyecto de ley menos de dos horas después, sin pompa ni boato alguno.

La nueva comisión deberá identificar 1,2 billones de dólares en recortes presupuestarios adicionales a lo largo de 10 años. El Congreso tendrá de plazo hasta el 24 de diciembre para votar esas recomendaciones.

Como incentivo, si el Congreso no lograr ponerse de acuerdo será reducido de forma automática el gasto público en 1,2 billones de dólares, lo que afectará el Pentágono y los programas sociales.

El acuerdo de martes reducirá sólo 917.000 millones de dólares en 10 años hasta que la comisión identifique nuevos recortes.

Vive la adrenalina de la 7ma temporada


Recibe todos los días en tu mail los titulares más importantes