Escocia reaviva el debate sobre la independencia con un estudio económico

Los nacionalistas escoceses afirmaron este viernes que la independencia del Reino Unido daría 4.100 libras anuales (4.700 euros, 5.500 dólares) a cada escocés, en un estudio que cita las bondades de la secesión y que pone el tema de nuevo sobre mesa.

La jefa del gobierno regional Nicola Sturgeon, líder del separatista Partido Nacional Escocés (SNP), dijo que el informe "recomenzará el debate" sobre la independencia en una Escocia contraria a la salida de la Unión Europea.

Los escoceses votaron en contra de la independencia en el referéndum de 2014, y, dos años más tarde, a favor de seguir en la Unión Europea, pero el conjunto del país optó por la salida.

Sturgeon reclamó entonces un nuevo plebiscito sobre la independencia, pero aparcó su reivindicación porque los sondeos no la apoyaban y porque su partido perdió escaños en las siguientes elecciones regionales y nacionales.

"Es mucho mejor debatir sobre cómo aprovechamos al máximo nuestro potencial como país, que sobre cómo limitamos los daños del Brexit", afirmó la dirigente.

Pero David Mundell, secretario de Estado británico para Escocia, le replicó que hay que "maximizar las oportunidades del Brexit" y que "la gente no quiere otro referéndum de independencia divisivo".

El informe, elaborado por la Comisión de desarrollo sostenible, hace 50 recomendaciones para que la economía escocesa, una región de 5,5 millones de habitantes, sea como la de "los mejores países pequeños del mundo", citando los ejemplos de Dinamarca, Finlandia y Nueva Zelanda.

Sobre la moneda que usaría la Escocia independiente -el talón de Aquiles de los secesionistas en los debates de la campaña del referéndum de 2014-, el informe propone seguir usando la libra durante "un periodo de transición extenso", antes de una solución definitiva que podría ser la creación de una moneda escocesa.

El gobierno británico rechazó en 2014 la unión monetaria propuesta en el libro blanco de los independentistas, pero éstos insisten en que Escocia podría usar la libra como Panamá usa el dólar.

Pero los críticos señalan que eso dejaría la política monetaria y fiscal de Escocia en manos de un país extranjero.

Andrew Wilson, el autor del informe, estimó que el "Brexit tendrá un impacto a largo plazo en el empleo y en las condiciones de vida".

"En contraste, nuestro informe examina cómo construir una economía mejor, cómo construir una sociedad mejor, y cómo construir un país mejor", añadió.

Recibe todos los días en tu mail los titulares más importantes