Fernández, Lula y Chávez tras aerolínea y tren regional

BUENOS AIRES (AP). Los presidentes de Argentina, Brasil y Venezuela resolvieron el lunes ampliar su alianza estratégica al sector del transporte, dando los primeros pasos hacia la creación de una línea aérea conjunta, y un ferrocarril que una a los tres países lo "que hoy parece una utopía", informó la embajadora argentina.

"Hay un nuevo tema en la agenda que me parece importantísimo, que es el tema del transporte... La idea de hacer una alianza con la línea aérea estatal venezolana y con la línea aérea de bandera de Brasil, de modo de tener nuestra Aerolínea del Sur", dijo a periodistas Alicia Castro, embajadora argentina en Venezuela, tras la reunión que mantuvieron en la Cancillería argentina los mandatarios Cristina Fernández, Luiz Inacio Lula da Silva y Hugo Chávez.

"También estamos trabajando en un sueño que hoy parece una utopía pero que un día será realidad que es el Expreso del Sur, un ferrocarril que una Caracas con Buenos Aires", agregó.

A mediados de julio el Estado argentino retomó el control de Aerolíneas Argentinas y su controlada Austral luego de 17 años en manos privadas, un traspaso que aún debe ser ratificado por el Congreso.

En tanto, el canciller argentino Jorge Taiana dijo a periodistas que los mandatarios volverán a reunirse el 6 de septiembre en Pernambuco, Brasil, para tratar "proyectos comunes de energía y fertilizantes".

"Fue una reunión muy buena, muy positiva", añadió.

Al arribar a Buenos Aires a primera hora de la tarde, Chávez había resaltado la importancia de la unión de los tres países ante la creciente demanda global de alimentos y energía.

"Hemos retomado la conformación de una alianza de tres de lo que desde hace varios años llamamos el eje central de Sudamérica: Brasilia, Caracas y Buenos Aires, para enfrentar desafíos del futuro en lo energético, en lo alimentario, en lo tecnológico", dijo Chávez a periodistas en el aeropuerto de Buenos Aires.

Chávez fue el último en sumarse al encuentro. Lula ya había arribado el domingo acompañado por más de 300 empresarios brasileños --entre ellos el titular de la poderosa Federación de Industriales de San Pablo Paulo Skaf y de empresas como Petrobras, Camargo Correa S.A. y Embraer, entre otras-- para participar de un seminario empresario argentino-brasileño.

Durante el encuentro, que se realizó en un hotel céntrico de esta ciudad, Fernández y Lula calificaron de "inédita" la relación entre ambos países.

Fernández y Lula también coincidieron en que ambas naciones deben liderar la posición regional en las negociaciones multilaterales, un gesto que pareció zanjar los roces en la relación bilateral surgidos tras el desacuerdo entre ambos países en las negociaciones de la fracasada ronda de Doha.

En un giro sorpresivo, Brasil se distanció de su principal socio en el Mercosur y apoyó la postura de los países más desarrollados respecto al recorte de las barreras arancelarias, considerado insuficiente por las naciones en desarrollo como Argentina, Venezuela y Sudáfrica, entre otros.

"La frustración de la ronda de Doha exige que multipliquemos en otros escenarios nuestros esfuerzos para eliminar las distorsiones y barreras al comercio internacional. Argentina y Brasil pueden liderar la respuesta del Mercosur y de América del Sur a esos desafíos", dijo Lula en su discurso de apertura del seminario "Argentina-Brasil: Una Alianza Productiva Clave".

"Si nos juntamos... podemos hacer la diferencia en las negociaciones internacionales... Argentina y Brasil no tienen divergencias. Juntos seremos más soberanos", agregó.

Fernández y Lula también subrayaron la necesidad de continuar la integración productiva entre ambos países, cuyo intercambio comercial creció el 35% entre enero y junio de este año y será para todo 2008 de 30.000 millones de dólares, según dijo el brasileño.

Ese intercambio es desfavorable para Argentina, que tiene con Brasil un déficit comercial de unos 3.000 millones de dólares anuales.

El secretario de Industria brasileño, Ivan Ramalho, dijo a periodistas minutos antes de la apertura del seminario que su país está dispuesto a reducir su superávit comercial en favor de Argentina.

"Brasil quiere importar más de Argentina. Brasil no quiere tener con Argentina y otros países del Cono Sur grandes desequilibrios", dijo Ramalho.

"Una Argentina industrializada y competitiva fortalece al Brasil y al Mercosur", dijo Lula, quien abogó por una integración productiva que permita agregar valor y transferir tecnología y termine con la competencia entre las industrias de ambos países.

Brasil es el tercer inversor en Argentina.

Tras la reunión trilateral, Lula abordó un avión oficial de regreso a Brasil. Chávez permanecerá en Buenos Aires hasta el martes, cuando viajará junto a Fernández a Tarija, Bolivia, para reunirse con el mandatario Evo Morales.

Vive la adrenalina de la 7ma temporada


Recibe todos los días en tu mail los titulares más importantes