Funcionarios españoles en huelga por recorte salarial

MADRID (AP). Cientos de empleados públicos hicieron sonar cornetas y entonaron cánticos este martes frente al ministerio de Hacienda en el centro de Madrid, durante una huelga de 24 horas en protesta por los recortes salariales con los que el gobierno intenta reducir el enorme déficit fiscal.

La huelga es considerada una prueba para medir la fuerza de los sindicatos, que estudian convocar a una huelga general si el gobierno socialista impone reformas al mercado laboral que van en contra de los intereses de los trabajadores.

La huelga fue convocada después de que el gobierno del presidente José Luis Rodríguez Zapatero impuso un recorte promedio del 5% a los salarios públicos como parte de un plan para ahorrar 15,000 millones de euros (19,000 millones de dólares) este año y el próximo.

"Este gobierno es un inepto absoluto", dijo Alfredo Barrero Sánchez, cuyo sueldo es de 1,100 euros (1,315 dólares) mensuales, según aseguró.

Criticó al gobierno por haber minimizado la magnitud de la crisis económica y dicho que los recortes serían innecesarios.

"Y después, al final, resulta lo que ha ocurrido en este país. Vamos al caos", agregó.

Las dos principales centrales obreras, UGT y CCOO, dijeron que un 75% de los trabajadores acataron la huelga. El ministerio de Trabajo, sin embargo, estimó que la cifra era del 16%.

España tiene unos 2,6 millones de empleados públicos. La huelga fue convocada para trabajadores del sector administrativo, la educación y los hospitales, pero no del transporte público. El mantenimiento de los servicios básicos significó que la mayoría de las reparticiones trabajaron casi como en días normales.

En la protesta fuera de las oficinas de la ministra de Finanzas Elena Salgado, el manifestante Pepe Molina, de 50 años, portaba un cartel que leía: "A mí me han robado 80 euros. ¿Y a tí?".

"Rebajar el sueldo a una persona es lo peor que le puedes hacer", afirmó. "Si (Zapatero) no es capaz de sacar esto, que convoque a elecciones", agregó.

Decenas de manifestantes se reunieron frente a edificios gubernamentales del Paseo de la Castellana, en Madrid, ondeando banderas de sindicatos e interrumpiendo el tráfico brevemente.

El funcionario Pablo Frutos, de 52 años, dijo que gana 1,100 euros (1,315 dólares) al mes tras 22 años de trabajo y que es injusto que gente que gana tan poco tenga que asumir los recortes de salarios.

Mirando a sus colegas dijo: "Ninguno de ellos llega a los 2.000 euros (2.400 dólares) al mes".Sin embargo, Antonio Martínez, de 54 años y empleado del ministerio de Trabajo, dijo que él y muchos otros funcionarios ignoraron la huelga porque los recortes ya han sido aprobados y no tiene sentido manifestarse ahora en su contra.

Martínez dijo que aún así, el gobierno "está traicionando a todo el mundo, no sólo empleados civiles sino a todos los trabajadores".

Estaban planeadas más protestas en las calles de Madrid el martes.

Se espera que el gobierno presente sus propuestas de reformas laborales a sindicatos y líderes empresariales el miércoles, pero Zapatero advirtió que si no hay acuerdo, el gobierno aprobará las reformas por decreto el 16 de junio.

Desde hace meses se habla de flexibilizar las rígidas leyes laborales españolas, pero el problema se ha vuelto más apremiante en medio de dudas sobre la capacidad del país de asegurar su crecimiento económico, reducir su déficit y pagar sus deudas.

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