G-8 se abre a países de rápido desarrollo económico

L'AQUILA, Italia (AP). Líderes del exclusivo club de los ocho países industrializados abrieron su foro el jueves a las cinco economías de más rápido desarrollo, en un gesto que indica que su liderazgo no es suficiente para solucionar los problemas del mundo.

Los países en rápido desarrollo _ Brasil, India, China, México y Sudáfrica _ forman el llamado Grupo de los Cinco y realizaron su quinta aparición consecutiva en la cumbre anual. Durante la reunión tratarán temas como el cambio climático, ayuda para el desarrollo, crecimiento económico global y comercio internacional con sus socios del Grupo de los Ocho, integrado por Rusia, Japón, Alemania, Francia, Estados Unidos, Gran Bretaña, Italia y Canadá.

Los G-5, junto a Egipto como invitado especial, pidieron ayer miércoles la resurrección del tratado comercial de Doha, afirmando que los países en vías de desarrollo han quedado particularmente perjudicados por políticas proteccionistas fruto de la crisis económica global.

Es necesario un comercio multilateral más fuerte para promover el desarrollo y reducir la pobreza, aseguraron.

" Estamos preocupados por el estado actual de la economía mundial, que somete a los países en vías de desarrollo a una excesiva carga resultado de la crisis que ellos no iniciaron", manifestó el grupo G-5 a través de un comunicado el miércoles.

Cumplir con las conclusiones del Tratado de Doha ayudaría "a restablecer la confianza en los mercados mundiales e inhibiría tendencias proteccionistas", señaló el comunicado.

Entre los líderes del G-8, la canciller federal alemana Angela Merkel y el presidente francés Nicolás Sarkozy han insistido particularmente en la necesidad de expandir el Grupo de los Ocho para representar mejor las economías y la población mundial.

Sarkozy dijo a los periodistas el miércoles que una posible fórmula sería lograr que el G-8 se reuniera bajo un formato de G-20, con muchas economías participantes, o de un G-14, combinando a las naciones industrializadas con las de rápido desarrollo.

Por su parte, los líderes del G-5 pidieron un mayor protagonismo en decisiones de marco internacional, destacando sus propias contribuciones a la hora de enfrentarse a desafíos globales.

Respecto al tema de la ayuda, el mandatario italiano Silvio Berlusconi dijo el miércoles que los líderes decidieron que han de cambiar la manera cómo ayudan a Africa e introducir un mecanismo de rendición de cuentas que analice los planes de ayuda.

"Queremos que nuestros fondos lleguen a parar a inversiones precisas, a escuelas, edificios y proyectos así", dijo Berlusconi a los periodistas.

Italia ha sido fuertemente criticada por mantener tan sólo un 3% de sus promesas de ayuda a Africa de 3,500 millones de dólares, realizadas durante una cumbre del G-8 durante el 2005 en Escocia. El G-8 prometió entonces aumentar el apoyo al Africa subsahariana en 25,000 millones de dólares al año antes del 2010.

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