GM quiere deshacerse rápido de Saab, declarada en quiebra

DETROIT (AP). Apenas tres días después de informar al gobierno estadounidense que podría deshacerse de su marca Saab, con sede en Suecia, General Motors Corp. emprendió ayer viernes la reorganización de la vapuleada unidad.

Al parecer, la crisis ha obligado a la gigante automotriz estadounidense a reaccionar más rápidamente que nunca para deshacerse de marcas no rentables, dejando que los gobiernos europeos decidan si vale la pena salvar a esas compañías.

El jefe de operaciones de GM, Fritz Henderson, dijo el martes a los analistas de la industria estadounidense que la compañía sostiene conversaciones con sindicatos y gobiernos europeos acerca de las posibles formas de ahorrar costos y posiblemente cerrar fábricas o escindir empresas.

GM quiere también deshacerse de sus marcas Hummer y Saturn, mientras trata de conservar efectivo y de concentrarse en Chevrolet, Cadillac, Buick y GMC, para sortear una caída sin precedentes en las ventas mundiales de automóviles, que han colocado a la empresa al borde de la bancarrota.

Saab se declaró el viernes en quiebra para que la unidad pueda separarse o venderse, dijeron sus dirigentes. La medida tiene lugar después que Suecia rechazó el pedido de GM de ayuda gubernamental para Saab.

Una solicitud para reorganizar la firma fue presentada en un tribunal de Vanersborg, dijo la vocera de Saab Margareta Hogstrom. Fue aprobada horas después.

El gobierno sueco rechazó el viernes una solicitud de la deficitaria GM de ayuda financiera para Saab. GM, que a su vez busca ayuda del gobierno estadounidense para evitar la quiebra allí, ha buscado compradores para Saab pero dijo que necesita más fondos.

"Hemos explorado y seguiremos explorando todas las opciones disponibles para financiar y/o vender Saab y se determinó que una reestructuración formal será el mejor camino para crear una entidad verdaderamente independiente lista para inversión", dijo en una declaración el director gerente de Saab Jan Ake Jonsson.

La medida protegerá a Saab de sus acreedores mientras procede a reestructurarse.

"Pendiente la aprobación del tribunal, la reorganización se ejecutará a lo largo de un período de tres meses y requerirá financiación independiente para tener éxito", dijo Saab, y agregó que buscará fondos "tanto de fuentes públicas como privadas".

Sin embargo, funcionarios del gobierno parecieron descartar toda asistencia financiera. "No estoy seguro a qué se refieren, porque el apoyo en forma de dinero no está en los planes", dijo el vocero del ministerio de Industria, Hakan Lind.

Vive la adrenalina de la 7ma temporada


Recibe todos los días en tu mail los titulares más importantes