Gobierno brasileño estima que el Mundial generará casi un millón de empleos

El Mundial de Fútbol de Brasil generará casi un millón de puestos de trabajo, de los cuales 710.000 serán empleos fijos, según las estimaciones del Gobierno brasileño divulgadas hoy en Río de Janeiro.

El secretario adjunto del servicio de prensa del Gobierno brasileño, Fernando Thompson, informó de que el Mundial, que concluye el 13 de julio, tendrá un impacto de más de 3.000 millones de dólares sobre la economía brasileña.

Durante el encuentro, destinado a analizar el impacto económico del Mundial sobre la economía de Brasil, Thompson defendió que la infraestructura desarrollada para acoger el evento futbolístico ya estaba en los planes del Ejecutivo antes de que Brasil fuera nombrada sede de la competición.

Thompson evitó dar detalles sobre los cálculos del Gobierno para realizar estas estimaciones e impidió que los ponentes respondieran a las preguntas de varios periodistas nacionales y extranjeros acerca del deterioro de la economía brasileña en los últimos meses.

El presidente del estatal Instituto Brasileño de Turismo (Embratur), Vicente Neto, defendió la actuación del Gobierno de Dilma Rousseff y explicó que Brasil mantendrá en los próximos años el "Plano Aquarela", una estrategia creada en 2005 para captar la celebración de grandes eventos deportivos y temáticos con el fin de promover el sector turístico brasileño.

" Estamos captando megaeventos deportivos, como los Juegos Olímpicos y las Olimpíadas Universitarias, pero también eventos temáticos, como el Foro Mundial del Agua o la Jornada Mundial de la Juventud", declaró Neto, quien además indicó que " en 2013 el sector turístico ingresó 6.700 millones de dólares en divisas para Brasil, situándose solo por detrás de la exportación de vehículos en la captación de divisas".

Los investigadores especializados en grandes eventos Lamartine da Costa, de la Fundación Gertulio Vargas, y Pedro Trengrouse, de la Universidad Estatal de Río de Janeiro, acompañaron al representante de Embratur durante el encuentro y defendieron que el modelo de ejecución implementado por la FIFA y el Gobierno de Brasil en torno al Mundial 2014 es "el único sustentable".

" Todo megaevento comienza con grandes críticas que después cambian de rumbo", declaró Lamartine, quien además destacó que " este tipo de eventos son un arma de nacionalismo y geoestrategia que no deben ser usados con fines propagandísticos".

Según Trengrouse, " el gasto del Gobierno en el Mundial es insignificante para la economía total de Brasil".

No obstante, el investigador alertó de que el número de deportistas participando en grandes eventos ha ido decreciendo desde las Olimpíadas de Sydney.

" La intervención de la FIFA en los asuntos nacionales de Brasil ha sido fuerte, me preocupa lo que pueda pasar con los Juegos Olímpicos de 2016", comentó Lamartine.

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