Haití busca crear sistema de créditos para vivienda

PUERTO PRINCIPE ( AP). Los esfuerzos de Haití para reconstruir las casas de cientos de miles de víctimas del sismo del año pasado podrían fructificar en un beneficio que nunca ha tenido esta empobrecida nación: préstamos para vivienda.

Si los donadores internacionales y las agencias locales concretan los recursos, harán posible que al menos un reducido número de personas de clase media acceda, por primera vez, a un crédito hipotecario.

La principal iniciativa internacional a la fecha para crear un mercado hipotecario tiene el respaldo de los ex presidentes norteamericanos Bill Clinton y George W. Bush, y considera una dotación de 47 millones de dólares.

Según el plan, los bancos privados de Haití recibirán capital de largo plazo y con tasas de interés bajas y fijas a fin de que puedan financiar créditos para reparación de viviendas e hipotecas ordinarias, así como microhipotecas para entre 10,000 y 15,000 familias.

El presidente haitiano Michel Martelly también lanzó su propio programa de viviendas. Con el nombre de Kay Pa'm _" mi propia casa" en criollo haitiano_ tiene como objetivo proveer hipotecas a personas de clase media que compran sus primeras viviendas.

"Nos centramos en personas que tienen empleos y pueden pagar sus deudas", dijo Jean Philippe Vixamar, jefe de la junta del estatal Banco Nacional de Crédito, que creó el proyecto.

Sin embargo, los obstáculos son enormes en un país donde el desempleo afecta a 70% de los habitantes, además de que numerosos títulos de propiedad se perdieron durante el terremoto de enero de 2010.

Otro punto es que los bancos tienen poca experiencia en el otorgamiento generalizado de créditos porque sólo los extendían a la escasa élite de Haití, donde la mayoría de los 10 millones de habitantes paga renta.

Incluso aquellas personas que aparentemente reúnen los requisitos para recibir la hipotecas afrontan dificultades.

El periodista radiofónico Hertelou Vellette, que trabaja desde hace 11 años con la misma empresa, ha esperado más de dos meses para saber si un banco estatal le ayudará a comprar una casa prefabricada de dos recámaras que cuesta un equivalente a 52,000 dólares.

Vellete pagó además una cuota no reembolsable equivalente a 500 dólares por la solicitud del financiamiento.

La mayoría de los haitianos carece de tarjetas de crédito o cuenta bancaria, mucho menos tiene 500 dólares, suma que excede los ingresos acumulados durante seis meses por quienes tienen trabajo.

Como sea, lo que sobra es demanda de viviendas en Haití. Alrededor de medio millón de personas como Vellete continúan sin casa propia tras el terremoto. La mayoría vive en tendejones dentro de albergues vulnerables a los ventarrones y los temporales.

Vive la adrenalina de la 7ma temporada


Recibe todos los días en tu mail los titulares más importantes