Japón reduce horas de trabajo para evitar despidos

HIRAKATA, Japón (AP). Yasuo Igarashi se pasa mucho tiempo estos días jugando con su hija, luego de que su compañía se sumó a la lista de empresas que deciden reducir costos acortando las horas de trabajo, pero sin despedir gente.

En una modalidad cada vez más frecuente en todo el mundo, dos personas, y a veces hasta tres, terminan haciendo el trabajo que antes hacía una sola.

La idea es que los empleados deben sacrificar parte de sus ingresos por el bien común, para que nadie se quede sin trabajo.

Quienes promueven estas medidas dicen que es una forma de evitar despidos en una sociedad que siempre se enorgulleció de ofrecer empleos de por vida. Toyota, Mazda, Toshiba y Fujitsu ya han dado pasos en esa dirección, y Nissan considera la posibilidad de tomar también ese rumbo.

Si bien algunos dicen que esta es una forma disimulada de reducir los salarios, la práctica tiene cada vez más adeptos en Japón.

El gobierno está considerando la posibilidad de ayudar a las firmas que apelan a este recurso, porque evitan que aumente la cantidad de desempleados, en momentos en que Japón, la segunda economía más grande del mundo, se encamina a lo que muchos describen como su peor recesión desde la Segunda Guerra Mundial.

Nadie ha sido despedido de ASKK, fabricante de máquinas de precisión con 50 empleados, que tiene entre sus clientes a filiales de Panasonic, Sharp y Toyota.

Pero Igarashi, un empleado de 30 años, dice que su sueldo del equivalente a 2.900 dólares mensuales se redujo en 640 dólares cuando le bajaron las horas.

Igual que muchos japoneses, Igarashi trabajaba seis días a la semana y ponía un par de horas extras diarias. Ahora trabaja cuatro días.

"No hay nada que podamos hacer", comentó con una sonrisa y un gesto de resignación mientras operaba una máquina. "Trato de hacer cosas que no cuesten dinero".Igarashi está comprando menos ropa y su esposa busca cupones de alimentos. El lado positivo de todo esto es que tiene más tiempo para su familia y para llevar a su hija de tres años a la plaza.

La reducción de horas, sin despidos, encuentra terreno fértil aquí por razones culturales, legales y prácticas.

Muchas firmas se precian de ofrecer empleo de por vida, por lo que esta es una forma de evitar despidos de empleados a tiempo completo. La mayoría de los despidos que ha habido hasta ahora fueron de empleados con contratos temporales. Las firmas japonesas han estado recurriendo a esos contratos en tiempos recientes para no tener que dar las protecciones de los empleos fijos.

Las leyes laborales tienden a promover el empleo de por vida y las compañías deben pagar onerosas indemnizaciones para deshacerse de un empleado. Pero si una firma tiene problemas económicos, resulta más fácil desprenderse de empleados con contratos temporales.

Al reducir las horas, sin despedir gente, por otro lado, las empresas retienen obreros calificados, a los que les devuelve sus horas normales una vez superada la crisis.

La reducción de horas es normal en países como Alemania y Suiza, donde el gobierno ofrece seguros de desempleo para compensar los ingresos perdidos, según Jenny Hunt, profesora de economía de la Universidad McGill de Montreal.

Agregó que en Estados Unidos prefieren "concentrar la miseria en unas pocas personas" y despedir gente.

Con la reducción de horas laborales, "la pérdida de ingresos se distribuye entre más gente y menos personas soportan la depresión relacionada con el desempleo", expresó Hunt. "Otra ventaja es que las empresas retienen al personal con experiencia".

Como resultado de la reducción de las jornadas laborales, empresas como Suzuki y Mazda dejan de funcionar ciertos días.

En un estudio reciente del diario Yomiuri, la mitad de los que respondieron, 1,077 personas, apoyó la idea de reducir horas en lugar de despedir personal, aunque expresó alarma por la reducción en la paga.

Este sistema ha originado algunos problemas, de acuerdo con Sadao Nagakura, ejecutivo de ASKK.

Algunos empleados se desmoralizaron el ver reducidas sus horas. Y hubo esposas que se quejaron porque no quieren tener a sus maridos en su casa más tiempo.

Nagakura dijo que está permitido tomar otros trabajos y que sabe de al menos un empleado que está trabajando en una tienda los sábados para complementar sus ingresos.

El ejecutivo opina que la reducción de horas es la mejor forma de hacer frente a una merma en las órdenes, que redujo en dos tercios las ganancias de la empresa el año pasado.

"A veces se presentan y no hay trabajo. Les digo que vayan a pasear con sus esposas, tomados de la mano", declaró Nagakura.

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