Monti aprueba plan de pago a proveedores para Italia de 40.000 millones

Roma (EFE). El Ejecutivo en funciones de Italia, que preside el tecnócrata Mario Monti, aprobó un decreto ley con un nuevo plan de pago a proveedores, para el que hay destinados 40.000 millones de euros con los que, en doce meses, se saldarán algunas deudas de la administración pública con las empresas.

En una rueda de prensa retransmitida en directo tras el Consejo de Ministros en Roma, Monti compareció para informar de este plan junto a sus ministros de Economía, Vittorio Grilli, y de Desarrollo Económico, Corrado Passera, en lo que puede ser uno de los últimos anuncios de calado de tipo económico de su Ejecutivo.

El primer ministro en funciones explicó que esta inyección de liquidez inmediata en las empresas, de la que se ha venido informando a la Unión Europea (UE), no supondrá en ningún caso que el país exceda este año el límite del 3 % de déficit público.

"Hemos querido encontrar una solución a problemas no fácilmente compatibles: desbloquear pagos por valor de 40.000 millones en un plazo de 12 meses, con mecanismos claros, simples y rápidos, que no impongan nuevos costes inútiles, y respetar además la barrera del 3 % de déficit en 2013 y evitar sanciones", dijo Monti.

"Las previsiones de la Comisión Europea prevén para 2013 la consecución del equilibrio estructural y hemos querido asegurarnos las condiciones para efectuar estos pagos, respetando las reglas europeas y teniendo la fundada esperanza de que en el mes de mayo Italia abandonará el proceso europeo por déficit excesivo en el que se encontraba desde hace años", agregó.

Este nuevo plan de pago, que llega después del aprobado en 2012, hace que la previsión de déficit público de Italia para este año se eleve del 2,4 % de su Producto Interior Bruto (PIB) al 2,9 %, un límite que será vigilado de cerca por el Ministerio de Economía, por si fuera necesario aprobar nuevos ajustes en las cuentas públicas.

El plan, cuya naturaleza de decreto hace que ya el lunes puedan llevarse a cabo los primeros pagos, obliga a las administraciones públicas italianas a realizar un censo de todas las facturas que adeudan, cuya liquidación será incluida en los presupuestos de 2014.

Esos 40.000 millones de euros se cubrirán con bonos del Estado (el mayor pago de intereses se compensará con una contención del gasto de los ministerios) y el pago de las deudas, si las peticiones de cada administración pública exceden la cantidad de financiación que pueden recibir, se llevará a cabo por orden de antigüedad, dando prioridad a las facturas cuyo plazo de pago ya ha expirado.

Primero serán las empresas del sector productivo en cobrar las deudas de la administración pública y después, los bancos, y más allá de esos 40.000 millones de euros aprobados hoy, los presupuestos del año que viene pueden incluir nuevos fondos para intentar pagar todas las facturas lo antes posible.

Según explicó Monti, el tiempo medio empleado por la administración pública italiana para hacer frente a los pagos de sus facturas es de 180 días, con un retraso medio de unos 90 días sobre el plazo estipulado en los contratos, lo que hace que Italia se sitúe en "condiciones similares" a Portugal, España y Grecia, y "decididamente peor" que el Reino Unido o Alemania.

"Esto determina costes para las empresas y la entera colectividad nacional, porque determina después precios más elevados en los suministros. Se trata de condiciones inaceptables que se ha aceptado durante mucho tiempo y han creado peores condiciones para la economía", comentó.

El primer ministro en funciones no consiguió dar una cifra de la cantidad de dinero que las administraciones públicas italianas adeudan a día de hoy a las empresas, pero citó las estimaciones del Banco de Italia y de la Asociación Bancaria Italiana, que lo sitúan entre los 90.000 millones y los 100.000 millones de euros, toda vez que a finales de 2011 era de 80.000 millones de euros.

Monti expresó además su "sorpresa y ligera indignación" por las críticas que han llegado a su Gobierno por el hecho de que aplazara a este sábado la aprobación de este plan, prevista para el miércoles, sobre todo las provenientes de los partidos que durante la última década "han ocasionado este fenómeno".

El primer ministro en funciones, que sigue en el poder a la espera de que se forme un nuevo Gobierno tras las elecciones generales, expresó su deseo de que el próximo Ejecutivo pueda hacerlo lo mejor posible con un país que dejan ya sin un déficit público excesivo, listo para el relanzamiento económico.

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