Negociación fracasa, Argentina de cara a la mora

Argentina no llegó a un acuerdo con sus acreedores de bonos y está en peligro inmediato de mora, dijo el miércoles el abogado Daniel Pollack, designado por el juez federal de distrito Thomas Griesa para mediar en las negociaciones entre el gobierno argentino y bonistas litigantes que exigen millones de dólares al país latinoamericano.

"Esta mañana y esta tarde representantes de la República de Argentina encabezados por el ministro de Economía Axel Kicillof y representantes del mayor grupo de acreedores adelantaron más negociaciones en mi oficina y en mi presencia", dijo Pollack. "Desafortunadamente, no se logró una cuerdo y la República de Argentina caerá de inmediato en mora".

Para no entrar en mora, Argentina debe cancelar obligaciones por cerca de 540 millones de dólares a los tenedores de deuda que aceptaron las reestructuraciones en el 2005 y el 2010. Pero el juez Griesa congeló prohibió a un banco estadounidense enviar los fondos a los acreedores hace más de un mes para obligar a Argentina a saldar los 1.500 millones de dólares con los fondos de cobertura que no aceptaron la reestructuración.

"Para hacer el pago de intereses, a la República de Argentina también se le requirió simultáneamente efectuar un pago gravable a los bonistas que no quisieron aceptar los canjes de 2005 y 2010", dijo Pollack. "La República de Argentina no cumplió con las condiciones y como resultado caerá en mora".

Técnicamente, la suspensión de pagos comienza el miércoles, pero Kicillof insistió durante una rueda de prensa de casi una hora en Nueva York que la mora no ocurrirá porque Argentina ya ha pagado a los tenedores de bonos reestructurados. El problema es que Griesa ha congelado el dinero, señaló.

"Esta situación no está en los contratos que especifican cuando se está en default", dijo el ministro. "Argentina pagó, tiene plata y a va seguir pagando".

Kicillof destacó que Argentina está dispuesta a seguir dialogando y que buscará una solución equitativa para absolutamente todos los acreedores.

"Que se queden tranquilos los argentinos. Mañana será otro día y el mundo seguirá andando", indicó.

Pollack, sin embargo, describió la mora como algo más que una situación "técnica".

El mediador dijo que es una condición "real y dolorosa que afectará a personas de carne y hueso: argentinos de a pie, los acreedores que aceptaron la reestructuración y los acreedores que no entraron al canje".

Kicillof dijo que no logró acuerdo con los fondos de cobertura después de ofrecerles las condiciones del canje y, si no aceptaban, que permitieran una cancelación de la sentencia de Griesa. Los bonistas no aceptaron nada, señaló.

"Ellos lo que reclaman es que se les pague más de lo que se dio a los bonistas reestructurados", dijo el ministro. La cláusula RUFO (Rights Upon Future Offers) prohíbe precisamente pagar más dinero a los fondos buitre que a los reestructurados y por lo tanto Argentina no interferirá con la ley del país, señaló.

"He vuelto a decirles a ellos que eso no se puede. Nuestras leyes dicen que no podemos hacerles una mejor oferta", señaló. "No vamos a firmar ningún compromiso que comprometa el pueblo argentino".

Portavoces de los fondos de cobertura no respondieron el miércoles de inmediato a las declaraciones de Pollack y Kicillof.

En la rueda de prensa Kicillof no descartó una posible solución "entre privados", al decir que la posición del juez Griesa "puede causar perjuicios a privados que no pueden cobrar". Medios argentinos reportaron el miércoles posibles negociaciones entre fondos de cobertura y bancos, pero esto no se ha podido confirmar.

El economista Ramiro Castiñeira, de la firma Econométrica, dijo desde Buenos Aires que la suspensión de pagos "es un evento raro".

"Argentina no está quebrada pero está en desacato. Es un default técnico y se verá el alcance", dijo Castiñeira a The Associated Press. "El fallo de Griesa es injusto, pero Argentina debería haber pagado".

A pesar de que la mora no es similar a la de 2001, cuando el desempleo llegó al 25%, representa un escenario que puede profundizar la recesión.

Si la mora se hace firme, la economía argentina caería este año entre 2,5% y 3% por ciento. Sin mora sería 1,5%, dijo Castiñeira.


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