OMC inicia reunión para superar bloqueo entre países ricos

GINEBRA (AFP) - La Organización Mundial de Comercio (OMC) inició el lunes en Ginebra una reunión para evitar que la Ronda de Doha se extinga en un extenuante círculo vicioso de recriminaciones entre países ricos y emergentes sobre la apertura de los mercados agrícolas e industriales.

La Unión Europea (UE) hizo una primera propuesta para abrir el juego, al ofrecer recortar en un promedio de 60% el nivel de sus aranceles agrícolas, contra 54% en el proyecto en discusión hasta ahora.

"Estamos en condiciones de elevar nuestro nivel promedio de recortes de 54% a 60%. Ese es un avance considerable y una mejora sustancial y debe dar un importante impulso a las discusiones de Ginebra de esta semana", declaró Peter Power, portavoz comercial de la UE.

La representante de Comercio de Estados Unidos, Susan Schwab, afirmó que su país, primera economía mundial, estaba dispuesto a hacer concesiones para salvar la Ronda, a condición de que los avances vengan por el lado de la "liberalización de los mercados, antes que por el lado de los subsidios".

Y a condición, claro está, de que los emergentes hagan también lo suyo.

Schwab llamó además a los países más pobres a tener en cuenta que los mercados más cerrados para ellos son los de los otros países en vías de desarrollo, y que por eso no debían focalizar sus demandas exclusivamente en Estados Unidos y Europa.

"El 70% de los aranceles pagados por países en desarrollo se pagan a otros países en desarrollo, y no a los países desarrollados", recalcó.

El ministro brasileño de Relaciones Exteriores, Celso Amorim, espera que Estados Unidos haga una "buena propuesta" para poner en la mesa las concesiones que su país y otros emergentes podrían consentir.

"Una buena oferta (estadounidense) sobre los subsidios agrícolas (...) puede desencadenar un movimiento positivo" en los demás protagonistas de la Ronda de Doha, dijo Amorim tras mantener una reunión con Schwab.

La Ronda de Doha se inició en 2001 y debía concluir a fines de 2004.

Las negociaciones de Ginebra, que reúnen a unos 40 de los 152 países de la OMC -representantes de todos los grupos de interés- son consideradas cruciales, pues un fracaso supondría al menos otro año de atraso, el tiempo necesario para la aclimatación de quien suceda en enero próximo a George W. Bush en la presidencia de Estados Unidos.

Los reclamos de los países emergentes sobre productos agrícolas se concentran en dos puntos: acceso a mercados (tarifas aduaneras) y apoyos internos a los productores de los países ricos.

En la propuesta en discusión, la OMC propone un recorte de 75% a 85% de los subsidios internos que más distorsionan los flujos comerciales.

Las discusiones se llevan a cabo además en un ambiente de fuerte morosidad de la economía mundial y de cuestionamientos sobre las ventajas del sistema multilateral de comercio, agravados por la escalada de los precios de los alimentos y del petróleo.

Schwab destacó que un acuerdo podría, además de impulsar el comercio, tener un impacto "psicológico" importante para dinamizar el sistema.

"Estamos operando en un contexto en el cual un desenlace exitoso (de la Ronda) podría ser una contribución, una contribución psicológica de medio y largo plazo al desarrollo económico y en particular en lo relacionado con los países en desarrollo en términos de elevación (del nivel de vida) de los pobres", dijo Schwab.

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