Obama advierte "catástrofe" de no aprobar plan de estímulo

WASHINGTON (AP). El presidente Barack Obama presionó el lunes al Congreso para que apruebe urgentemente un plan de recuperación económica, y advirtió que el no hacerlo "podría convertir una crisis en una catástrofe".

En su primera conferencia de prensa en el horario televisivo preferencial y con el país hundiéndose cada vez más en una larga y difícil recesión, Obama defendió su programa de las críticas de los republicanos, quienes afirman que está lleno de planes de gastos inútiles y que no crearía empleos.

"El plan no es perfecto", dijo el presidente, dirigiéndose a la nación desde la Sala Este de la Casa Blanca. "Ningún plan lo es. No les puedo decir con seguridad que todo lo que contiene este plan funcionará exactamente como lo esperamos, pero sí les puedo decir con absoluta certeza que el no actuar sólo profundizará esta crisis así como el dolor que sienten millones de estadounidenses".

Cuando la Cámara de Representantes aprobó el paquete de estímulos, ningún republicano votó a su favor. El lunes, una versión que contempla una inversión de 838,000 millones de dólares salió airosa de una crucial votación en el Senado por 61 sufragios a favor y 36 en contra, con el apoyo de sólo tres republicanos.

Obama dijo que el gobierno federal es la única autoridad que puede salvar al país en tiempos de crisis, con grandes inversiones y descuentos en los impuestos que aseguró podrían salvar, o crear, hasta cuatro millones de empleos.

"En este momento en particular, con el sector privado tan debilitado por esta recesión, el gobierno federal es la única entidad con los recursos para reanimar nuestra economía", dijo Obama.

En un rechazo a las críticas de que se está haciendo énfasis excesivo en utilizar el poder del Estado, dijo que el 90% de los empleos creados por el plan serían en el sector privado, reparando caminos dañados, puentes y otros elementos viejos de infraestructura.

"El plan que surja finalmente del Congreso debe ser lo suficientemente grande y audaz como para estar a la altura del desafío económico que enfrentamos ahora", dijo Obama.

El mandatario reiteró, una y otra vez, que la economía se encuentra en muy mal estado.

"Esta no es una recesión común y corriente", dijo. Obama indicó que Estados Unidos trata de evitar las dolencias económicas enfrentadas por Japón en la década de 1990, la llamada "década perdida", cuando esa nación no registró crecimiento económico.

"Lo que quiero decir es que hay que asegurarnos de que estamos salvando o creando cuatro millones de empleos" y de que los dueños de casas que enfrentan ejecuciones hipotecarias encuentran algún apoyo.

Aunque Obama destacó la situación de la economía en los primeros minutos de la conferencia de prensa, también enfrentó preguntas sobre política exterior, como la forma en que su gobierno tratará la cuestión de Irán, nación acusada por Estados Unidos de apoyar el terrorismo y buscar contar con armas nucleares.

El presidente dijo que su gobierno está evaluando su política hacia Irán, "buscando los puntos en los que podamos tener un diálogo constructivo". También dijo que ya es tiempo de que Teherán modifique su comportamiento.

"Espero que en los próximos meses busquemos aperturas que puedan crearse en las que podamos empezar a sentarnos a negociar, cara a cara", dijo Obama.

Agregó que Irán debe entender que el patrocinar a organizaciones terroristas o buscar poseer armamento nuclear es algo inaceptable.

Vive la adrenalina de la 7ma temporada


Recibe todos los días en tu mail los titulares más importantes