Presidente iraní reconoce que peligra su economía

TEHERAN (AP). El presidente iraní Mahmud Ahmadineyad reconoció públicamente por primera vez que la contracción en los precios del crudo ha minado la frágil economía del país, lo que obligará a su gobierno a reducir el gasto público, dijo el miércoles la prensa estatal.

Fue una inoportuna confesión de un presidente cada vez más impopular y que aspira a la reelección en junio. Desde hace meses, los comentarios de Ahmadineyad soslayaron el tema del creciente desempleo y la galopante inflación. En lugar de ello, se dedicó a criticar a Estados Unidos, al que acusó de exportar sus problemas financieros al resto del mundo.

El mes pasado se jacto de que incluso si el precio del crudo descendiera a los 5 dólares por barril, la economía iraní podría capear el temporal. Ahora, el presidente iraní afirma que su gobierno no tiene otra alternativa que reducir los gastos sociales y las generosas subvenciones y elevar los impuestos.

Ahmadineyad ha recibido fuertes críticas por su impopular política económica. En noviembre, 60 economistas escribieron una tercera carta a Ahmadineyad desde el 2006 culpándole por el espectacular repunte de la inflación, especialmente debida a la inyección de enormes sumas procedentes de la exportación de crudo que su gobierno aportó a la economía nacional.

Ahmadineyad defendió los aportes de circulante como forma de estimular la creación de empleo. Empero, el desempleo se ha disparado en torno al 10%.

Con todo, la baja del crudo y su impacto son las amenazas más graves para la mermante popularidad del mandatario.

Los precios del crudo han caído de $147 dólares por barril en julio a menos de 50 dólares, lo que ha contribuido al creciente desempleo e inflación en Irán. El país, el segundo productor de la OPEP, depende en gran parte de las exportaciones de crudo. El 80% de sus ingresos dependen de las exportaciones energéticas.

Las instituciones financieras internacionales estiman que Irán necesita el precio del crudo a unos 90 dólares por barril para mantener equilibrado su presupuesto.

Según la información distribuida el miércoles por la agencia noticiosa oficial IRNA, Ahmadineyad dijo que el presupuesto gubernamental del próximo año tendrá que ser reducido de acuerdo con unos 30 dólares por barril. Hace un mes, los funcionarios de la oficina presidencial dijeron que pensaban basar el presupuesto en una tasa de 50 a 60 dólares por barril.

El presidente intentó advertir a la población de que habrá más penurias económicas.

"Supongamos que basamos el presupuesto del año que viene en los 30 dólares por barril; tendríamos que cancelar una gran parte de nuestros proyectos. Empero, estamos obligados a basarlo con miras a los 30-35 dólares por barril ya que no decidimos el precio del crudo en el mercado global", dijo el mandatario según la agencia IRNA.

Muchos economistas creen que reducir las subvenciones a los combustibles elevará la inflación iraní al 50% del 30% actual.

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