Puerto Rico: Pague impuesto a las ventas, gane la lotería

SAN JUAN (AP). No tire el recibo del almuerzo. Podría representar 1,000 dólares.

Esa es la idea detrás de una campaña innovadora que Puerto Rico está implementando gradualmente para obligar a que muchos establecimientos pequeños, puestos de comida y otros negocios cumplan con el pago del impuesto a las ventas, que se fijó hace cinco años.

En esencia, el Departamento de Hacienda de Puerto Rico está transformando esos recibos en billetes de lotería, asignando números aleatorios a cada venta y realizando sorteos todas las semanas para entregar premios en efectivo que van de los 100 a los 1,000 dólares. Un programa piloto comenzó en diciembre en la ciudad sureña de Ponce, y se extenderá a toda la isla en julio.

El plan, que ha sido probado con éxito en Argentina y en otras naciones, busca alentar a los consumidores a exigir recibos, y evitar que las empresas ignoren el impuesto del 7% a las ventas.

Suena bastante simple, y teóricamente, la idea debe tener éxito en una isla donde las loterías en general son muy populares. Pero los resultados iniciales no son tan alentadores: Hasta ahora, se han anunciado ocho billetes ganadores, pero ni un solo consumidor se ha presentado para cobrar el premio. Los ganadores tienen hasta 30 días para reclamar su premio, y algunos billetes han expirado ya.

"Es un desafío", reconoce José Carlos Colón de Jesús, asistente especial del Departamento de Hacienda. "Tenemos que cambiar la mentalidad del puertorriqueño, para que exija su recibo".El gobierno planea una campaña publicitaria para promover el programa, pese a que éste ha sido mencionado por diarios locales, televisión y radio, al parecer con poco éxito.

Wanda Colón, gerente de un establecimiento de Church's Chicken en Ponce, dijo que algunos consumidores le han preguntado dónde pueden verificar si su número ganó. Pero muchas personas, particularmente las de edad avanzada, no parecen enteradas del programa.

Colón dice que ha tenido que recordar a la gente que debe llevarse su recibo y por qué.

"Ellos abren los ojos así de grandes", relató Colón. "Los que no están enterados preguntan, ¿cómo es posible?"

El gobierno dice que está gastando unos 16 millones en esta iniciativa, incluyendo el equipo para imprimir recibos con números de lotería, pero espera que los beneficios sean mayores. El Departamento de Hacienda espera recabar 400 millones de dólares adicionales en impuesto sobre las ventas en dos años, como resultado del programa.

Funcionarios puertorriqueños dijeron que se inspiraron en Argentina, que probó un sistema similar hace varios años y logró un aumento en la recaudación de impuestos.

El país sudamericano buscaba combatir la evasión fiscal y las ventas en el mercado negro, y los funcionarios aplicaron el programa durante un par de años, dijo Oscar Murcia, asesor del presidente de la agencia de la Lotería Nacional.

Cuando la tendencia se revirtió, aquel programa concluyó, señaló Murcia en entrevista telefónica desde Buenos Aires.

Puerto Rico, estado libre asociado de Estados Unidos, tiene una economía formal semejante a la norteamericana, con muchas de las mismas cadenas de restaurantes y tiendas de ropa. Pero tiene también una extensa y variada economía subterránea.

Los puestos de comida junto a las carreteras están por doquier, y ofrecen empanadas y frituras diversas. Además, abundan las pequeñas tiendas de abarrotes, conocidas aquí como colmados. Ese tipo de negocios suele aceptar sólo pagos en efectivo, y se desconoce cuántos cumplen con el impuesto a las ventas.

Puerto Rico recaudó 1.000 millones de dólares en impuestos sobre las ventas el año pasado, pero las autoridades fiscales estiman que el gobierno sólo recauda el 52% de lo que podría obtener, debido a la evasión.

Las autoridades confían en que la lotería aumente ese número al 72%. La recuperación de esos ingresos perdidos constituye una prioridad en una isla que ha despedido a miles de trabajadores gubernamentales para reducir el presupuesto en los años recientes.

La meta de recaudación se conseguiría en tres años, pero algunos la consideran demasiado optimista. Sergio Marxuach, director de políticas públicas del Centro para la Nueva Economía, predijo que las autoridades puertorriqueñas difícilmente obtendrán los 400 millones de dólares, pero tampoco quiso aventurar un pronóstico sobre cuánto se recaudará.

"Soy un poco escéptico sobre el uso de soluciones tecnológicas y mágicas para resolver problemas de cumplimiento de la regulación", añadió.

Se han reportado otros problemas con el programa piloto.

Las autoridades reconocieron que la gente no necesariamente compra más productos, como se pronosticaba. Simplemente, los consumidores no adquieren tantos artículos a la vez, sino que lo hacen en distintas ocasiones, para obtener más recibos.

El programa se lanza en toda la isla el 1 de julio, y los negocios que se nieguen a utilizar o instalar las máquinas distribuidas por el gobierno podrán ser multados con 20,000 dólares. Los comercios que no expidan recibos serán sancionados con 100 dólares.

Los sorteos se realizan cada martes, pero se añadirá uno sabatino para finales de febrero. Los consumidores pueden ganar hasta 1,000 dólares, pero las autoridades siguen ajustando el programa y ese monto podría cambiar en los próximos meses.

Una vez al mes, el gobierno rifará también un automóvil. Cualquier ingreso que el programa ayude a generar vale la pena, dijo Rivera, quien añadió que apenas el 1% de los impuestos sobre las ventas que se recaudan actualmente equivale a 15 millones de dólares.

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