Ucrania: Fraude fiscal por millones de dólares

El multimillonario robo fue planeado en una mesa de plástico transparente ubicada en una bóveda de acero insonorizada, o al menos eso presumen las autoridades fiscales de Ucrania.

La mesa y sus seis sillas se ubican en una cámara secreta de un piso superior del Ministerio de Finanzas en Kiev. Fue el punto de partida, dicen funcionarios fiscales, de un fraude que presumiblemente sacó 130.000 millones de grivnias (11.000 millones de dólares) de las arcas de Kiev en los últimos tres años, equivalentes a los ingresos fiscales del país en seis meses.

El subsecretario de Finanzas Ihor Bilus, nuevo director del fisco de Ucrania, dijo que su predecesor era parte del ardid, y que ayudó a organizar una extensa red de empresas fantasma a cambio de un porcentaje. Los criminales, dijo, operaron con impunidad.

"No se preocuparon por la policía ni por los servicios de seguridad. Nadie estaba vigilando", dijo Bilus a The Associated Press en una entrevista reciente. "Por eso este cáncer se propagó a todo el país".

El predecesor de Bilus, Aleksánder Klimenko, refuta las acusaciones, y afirma que "siempre luché contra cualquier tipo de corrupción", y como prueba de ello señaló las más 1.300 investigaciones sobre cargos de corrupción que su oficina emprendió el año pasado.

"Mucha información falsa que desacredita mi honor y reputación es propagada por la prensa", dijo.

Pero documentos revisados por la AP —incluyendo historiales fiscales, una lista de presuntas compañías fantasma elaborada por un grupo ucraniano de combate a la corrupción y datos del portal de inteligencia empresarial Arachnys— sustentan la descripción de Bilus sobre un desfalco masivo, y expertos independientes apoyan las afirmaciones.

"Es difícil no estar de acuerdo" con las aseveraciones de Bilus, dijo Anna Derevianko, la directora de la Asociación Comercial Europea.

La primera prueba es la bóveda de acero construida en el corazón del Ministerio de Finanzas, justo enfrente de la oficina de Bilus. Dijo que ahí fue donde Klimenko y sus cómplices idearon cómo dividir el botín de un sistema que comprendía unas 1.700 compañías.

La cámara secreta fue equipada con un generador de ruido blanco para obstruir las escuchas clandestinas, y muebles de plástico transparente que supuestamente ayudaban a asegurarse de que nadie había instalado micrófonos.

Los muebles transparentes "salieron directamente del manual de contrainteligencia del antiguo Bloque Oriental", dijo Vince Houghton, curador del Museo Internacional del Espionaje en Washington. El servicio de espionaje de Alemania Oriental, por ejemplo, tenía muebles transparentes en una habitación de su embajada en Roma.

Klimenko niega que algo inapropiado haya pasado en la bóveda.

"Esta habitación era necesaria solo con los propósitos de confidencialidad en la planeación de actividades operativas, y para discutir casos de evasión fiscal y fraude de los grandes contribuyentes", escribió en un correo electrónico el martes. "Considero que tales medidas estaban justificadas".

Klimenko habló con la AP desde una ubicación desconocida, ya que huyó de Ucrania tras el derrocamiento del presidente Víctor Yanukóvich este año.

Video de cámaras de seguridad de un aeropuerto ucraniano muestran a Klimenko y al fiscal general riñendo con guardias que tratan de detenerlo y derribando un detector de metales cuando tratan de llegar a su avión.

Otra prueba es un hoyo enorme en un terreno de la calle Saperne Pole, al otro lado de la ciudad. El pozo, que es el trabajo de cimentación para un complejo de apartamentos que será completado el próximo año, es donde se supone están las oficinas generales de una empresa de comercio llamada Mistral.

En el papel, Mistral era una firma de consultoría e investigación que hizo acuerdos por millones de dólares antes de quebrar este año, después de la caída de Yanukóvich.

Pero cuando la policía trató recientemente de visitar sus oficinas en el número 12 de Saperne Pole, no había rastros de Mistral, cuyo nombre hace referencia a un tipo de viento.

La numeración en Saperne Pole salta del 9 al 22.

Las autoridades dicen que Mistral quizá nunca haya existido, que era una de las más de 100 compañías fantasma creadas para canalizar dinero de empresas legítimas a funcionarios corruptos.

De acuerdo con autoridades y conocedores del ardid, así es como funcionaba: una empresa fingía comprar bienes o servicios de la empresa fantasma. En lugar de concretar el negocio, la compañía falsa regresaba secretamente el dinero en efectivo, con lo que se reducía la obligación fiscal de la empresa real a cambio de un porcentaje del dinero.

Participar en el ardid reducía los pagos al fisco. Un importador de electrodomésticos usó socios falsos para reducir sus obligaciones fiscales a 85.000 dólares por mes, de acuerdo con cifras del ministerio. Una vez que abandonó el esquema, sus pagos se multiplicaron por 10.

Aquellos que manejan las firmas fantasma ganan grandes cantidades de dinero. Un documento fiscal revisado por la AP mostró que una compañía de Kiev que simulaba ser una empresa comercial sumaba 190.000 dólares en ventas al mes, pese a que tenía un solo empleado con un salario mensual de 110 dólares.


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