Volkswagen se niega a confirmar su retirada de Irán

La firma alemana Volkswagen se negó el jueves a confirmar si cesará sus actividades en Irán, como anunció el embajador estadounidense en Alemania, Richard Grenell.

El grupo alemán indicó a AFP que aún está analizando "las implicaciones posibles vinculadas a la reintroducción de sanciones estadounidenses" contra la República Islámica.

"Volkswagen se conforma a todas las leyes nacionales e internacionales aplicables y a la reglamentación en materia de exportación. Es por ello que Volkswagen sigue de cerca la evolución de la situación política y económica en Irán y en la región", añadió, subrayando que en los últimos tres meses no cambió esta posición.

El embajador de Estados Unidos en Berlín, Richard Grenell, afirmó el miércoles a la agencia Bloomberg que el Departamento de Estado estadounidense y el constructor alemán de coches habían llegado a un acuerdo el martes.

En virtud de ese acuerdo Volkswagen sólo se quedaría con actividades muy restringidas en Irán. Fuentes informadas sobre el caso indicaron a AFP que ese acuerdo "no existe".

Grenell provocó un escándalo apenas fue nombrado en junio en Alemania al declarar en una entrevista que las empresas alemanas debían cesar sus actividades en Irán tras la decisión de Washington de restablecer las sanciones.

El miércoles, el embajador tuiteó que el gigante de la química BASF también iba a "conformarse a las sanciones estadounidenses", pero el grupo lo contradijo el jueves afirmando que quería "seguir haciendo negocios en Irán, respetando estrictamente todas las reglamentaciones", según un comunicado transmitido a AFP.

BASF, que en 2017 facturó 64.500 millones de euros, obtuvo un beneficio en Irán de unos 80 millones de euros, la mitad en el sector automotor, la energía y la petroquímica, sectores sujetos a las sanciones, precisó la empresa.

El 12 de septiembre, Grenell tuiteó que la aseguradora Munich Re se retiraría de Irán, un mes después de que su dirigente Joachim Wenning dijera que su grupo se iría del país en caso de sanciones, dada su exposición al mercado estadounidense.

En julio de 2017, Volkswagen anunció el regreso de su marca al mercado iraní tras 17 años de ausencia por las sanciones internacionales, que entonces se habían levantado parcialmente.

Desde entonces comercializa dos de sus modelos (Tiguan y Passat) con un socio local.

Estados Unidos restableció las sanciones después de la decisión del presidente Donald Trump de retirarse del acuerdo sobre el programa nuclear de 2015.

Los países europeos que firmaron el acuerdo, Francia, Alemania y Gran Bretaña, intentan mantenerlo a flote y crear para ello un mecanismo para continuar comerciando con Irán a pesar de las sanciones.

Alemania es uno de los principales socios comerciales de Irán. En 2016 sus exportaciones alcanzaron los 2.600 millones de euros, un alza de 26% en un año.


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