Zapatero augura tiempos difíciles y decide subir impuestos

MADRID (AP). El presidente José Luis Rodríguez Zapatero auguró hoy miércoles tiempos difíciles hasta que España recupere la senda del crecimiento económico, y como nueva medida para seguir combatiendo la crisis anunció una subida de impuestos muy criticada por el conjunto de la oposición.

Después del receso estival, Zapatero abrió el curso político compareciendo en el Congreso de los Diputados en un debate sobre situación económica que atraviesa el país, sumido en una profunda recesión desde el año pasado y con la tasa del desempleo rozando el 18%.

El jefe del gobierno español aparcó ante el pleno de la Cámara su habitual optimismo y reconoció que aunque lo peor de la crisis ha pasado, España deberá esperar algo más que el resto de países europeos de su entorno para consolidar la recuperación económica.

"La entidad del daño ya causado es tal que vamos a tardar un tiempo considerable en digerir sus consecuencias, incluso en escenarios de recuperación mejores de lo esperado", afirmó el presidente durante su intervención.

Después de una década de sólido crecimiento, el colapso del sector inmobiliario unido a la crisis financiera internacional condujo a España a la recesión y a un incremento del desempleo, que en los últimos dos años ha terminado por desplomar la confianza inversora y el consumo de las familias como si fuera un castillo de naipes.

Sin embargo, el mandatario socialista explicó que algunos datos, como la subida en la venta de vehículos después de meses de caídas, indican que la economía empieza a ver la luz al final del túnel.

Zapatero trazó en su discurso la hoja de ruta de la política económica de cara al último trimestre del año, en el que se compremetió a agilizar un nuevo fondo de ayuda pública para la contratación de desempleados a través de los ayuntamientos y, fundamentalmente, apostó por una subida de los impuestos.

Aunque no concretó el modo y las rentas a las que afectará el aumento de la presión fiscal, Zapatero aseguró que la recaudación que espera obtener el gobierno para financiar sus paquetes de estímulo sería de unos 15,000 millones de euros (21,782 millones de dólares), un 1,5% del Producto Interno Bruto.

"Se producirán algunos ajustes fiscales", aseguró. "Algunos serán al alza y otros a la baja, aunque globalmente representarán una subida moderada de la presión fiscal".

El anuncio provocó una crítica casi unánime de los grupos de la oposición. El líder del conservador Partido Popular, Mariano Rajoy, acusó a Zapatero de empobrecer el país y de haber agravado el déficit público.

"En esta situación aumentar la carga fiscal supondrá menos inversión, menos consumo, menos confianza, menos puestos de trabajo, más crisis y, además, no solucionará el problema del déficit", aseguró Rajoy. "No hay subida de impuestos capaz de tapar el agujero que usted ha creado".

Zapatero respondió que confía en la solidaridad de todos los españoles para aceptar la subida de impuestos en estos tiempos difíciles.

Por último, el jefe del ejecutivo también anunció un plan de austeridad, que contempla la disminución de los gastos corrientes del gobierno y la reducción de la oferta de empleo público en 2010.

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