El peligro de la deuda: crece la frustración de los votantes

WASHINGTON (AP). A medida que se intensifica el debate entre los republicanos en la Cámara de Representantes, los demócratas en el Senado y la Casa Blanca acerca de aumentar el tope de la deuda y en qué condiciones, los ciudadanos están cada vez más nerviosos. Y después que el presidente Barack Obama instó al público a comunicarse con sus representantes y senadores, lo hicieron por millares apelando a llamados telefónicos, correos electrónicos y piquetes.

La Associated Press entrevistó el miércoles a la opinión pública y halló que, sean cuales fueren sus inclinaciones políticas, la frustración por el debate sobre la deuda es la reacción más común. Los votantes no saben por qué la situación ha llegado a tal extremo que la nación esté a días de dejar de poder pagar sus cuentas y sus deudas.

En Washington, miembros de ambos partidos han reportado un aumento en los contactos de los votantes en los últimos días. La oficina de la líder de la minoría en la cámara baja, Nancy Pelosi, reportó el doble de llamados. Los cibersitios de algunos representantes republicanos se han paralizado por el número de visitas. El centro de tecnología de la Cámara de Representantes advirtió esta semana que las líneas telefónicas funcionaban al límite de su capacidad.

Congresistas y y sus colaboradores dicen que prácticamente todos han hecho oír su voz: quienes no quieren que se eleve el tope de la deuda, los que favorecen fuertes cortes presupuestarios, aquellos que prefieren aumentar los impuestos a los ricos, y toda la gama intermedia. Y muchos dijeron a la AP que sencillamente desean que se convenga un acuerdo de algún modo.

Eso es lo que impulsó a Denise Cox, trabajadora en una guardería en Pensilvania, a hacer piquete frente a la oficina del representante Jason Altmire esta semana. Altmire, demócrata conservador, todavía no ha apoyado ninguno de los planes propuestos.

"En ambos bandos todos dicen ser muy inteligentes. ¿Entonces por qué llegamos a este extremo? No ocurrió de la noche a la mañana", agregó Cox.

En Luisiana, Al Sunseri dice que llamó a sus dos legisladores del área de Nueva Orleans, un demócrata y un republicano, instándolos a llegar a un acuerdo.

"Les dije que paguen las cuentas y que busquen una enmienda para un presupuesto equilibrado porque no pueden controlarse más", agregó Sunseri, copropietario de P&J Oyster Co.

En Ohio, Mike Wilson desea más cortes que los que se proponen. Líder de uno de los grupos del ultraconservador Tea Party, dice que ha presionado a la delegación de Ohio a reducir gastos.

"Nuestra gente teme que vayamos a ser traicionados por la conducción republicana", dijo Wilson. "Ese es uno de los motivos por el que hay que tener un Tea Party, la impresión de que el liderazgo está dispuesto a hacer compromisos demasiado a la ligera".

En Washington, los políticos dicen que escuchan la opinión pública. Pero fuera de Washington sigue prevaleciendo la impresión de que no es así.

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