Pamplona busca reducir las agresiones sexuales en San Fermín

Pamplona ha lanzado una campaña para detener las agresiones sexuales durante las fiestas de San Fermín, que llenan esta ciudad del norte de España de miles de visitantes dispuestos a correr en los encierros y beber de sol a sol.

Durante el festival del año pasado, televisiones de todo el mundo retransmitieron las imágenes de mujeres subidas a hombros de la multitud, levantándose las camisetas y siendo manoseadas por los hombres de su alrededor. El impacto de estas escenas hizo reaccionar a las autoridades municipales.

"Alguna gente tiene una idea equivocada de lo que es San Fermín. San Fermín no es una barra libre donde puedes hacer lo que quieras y tocar a mujeres libremente", dijo a la AFP el concejal municipal Gabriel Viedma, encargado de asuntos de seguridad.

Por primera vez durante estas fiestas centenarias, inmortalizadas en la novela "Fiesta" del estadounidense Ernest Hemingway, se desplegaron unidades policiales dedicadas únicamente a patrullar las calles para prevenir esas agresiones sexuales.

A primera hora del miércoles, un estadounidense de 22 años de New Jersey fue detenido por una agente de paisano, que lo vio manoseando el trasero de una mujer en una abarrotada calle del centro histórico de Pamplona.

Cuando los policías se disponían a arrestarlo, el hombre "se abalanzó" sobre la agente y tocó sus partes íntimas, informó la policía en un comunicado.

La policía también grabó el "chupinazo" -el lanzamiento del cohete que abre los festejos el 6 de julio- para ayudar en la identificación de los posibles agresores sexuales entre las miles de personas concentradas en la plaza del ayuntamiento, lanzándose vino unos a otros.

"Estamos muy volcados en acabar con esta lacra", dijo el alcalde de Pamplona, Enrique Maya, cuando presentó la campaña contra la violencia sexista en San Fermín el mes pasado.

Bares, restaurantes y escaparates de esta ciudad de 300.000 habitantes se han llenado de carteles con una mano roja sobre un fondo blanco y el eslogan "Por unas fiestas libres de agresiones sexistas" en español, vasco, inglés y francés.

El ayuntamiento ha distribuido 2.000 carteles con la imagen, 10.000 postales y 2.300 camisetas en una campaña conjunta con los grupos feministas de la ciudad, que en el pasado ya habían llevado a cabo acciones similares.

"Hay actitudes que durante todo el año no se admiten y en las fiestas tampoco", subrayó a la AFP Zurine Altable, una activista del grupo Bilgune Feminista implicado en la campaña.

"Durante muchos años Pamplona se ha vendido, por desgracia, como la ciudad sin ley por San Fermín. La idea es ir cambiando esa imagen porque no todo vale. No es no. Las mujeres tienen derecho a poner límites", añadió.

Pero aunque reconocen la existencia de agresiones sexistas durante el festival, las autoridades municipales descartan que estén tan extendidas como parece en algunos medios.

Estas agresiones "se dan en un número mucho menor que en otras fiestas similares a las de Pamplona. Lógicamente es cierto que son absolutamente condenables y que hay que trabajar para erradicarlas", reconoció a la AFP el concejal Fermín Alonso del departamento de actividades culturales.

El concejal Viedma señaló que la policía ha recibido "seis o siete" denuncias formales de mujeres víctimas de agresiones sexuales durante estas fiestas. Muchas otras informaron a la policía de este tipo de incidentes sin presentar cargos, añadió.

Jeannie Mark, autora de un blog de viajes canadiense que participó en los encierros de Pamplona en 2012 y ha visitado 30 países, aseguró que aunque "algunos hombres escogen mal bajo la excusa del alcohol" en San Fermín, ella volvería sin ninguna duda a la fiesta y la recomienda a las otras mujeres.

"Es una experiencia intensa", dijo.

Aun así, el ayuntamiento de Pamplona ha llamado a seguir luchando contra las agresiones en San Fermín.

"Esto es el inicio de lo que será un largo camino", dijo la concejal responsable de igualdad y bienestar, Ana Lezcano.

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