Bardem recorre un conmovedor camino en "Biutiful"

BEVERLY HILLS, California (AP). Javier Bardem tiene su propia lista de fans que son artistas de primera línea.

Sean Penn, Julia Roberts, Ryan Gosling y el cineasta mexicano Alejandro González Iñárritu son algunas de las celebridades que están haciendo campaña para que el astro español reciba el reconocimiento merecido por su emotiva actuación en "Biutiful", la apuesta mexicana al Oscar que se estrena el viernes en Estados Unidos.

En lo que Bardem califica como el papel más difícil que haya encarnado hasta la fecha, el actor da vida a Uxbal, un individuo que lidia con trabajadores indocumentados en las calles de Barcelona, con dos hijos pequeños y una ex esposa mentalmente inestable, y además se está muriendo. El filme sigue su lucha por mantener a sus hijos, cuidar de sus empleados y crear algún tipo de legado en el poco tiempo que le queda.

Roberts ha llamado su actuación "un truco de magia y un milagro". Gosling dijo que es "una de las mejores cosas que haya visto". Y Penn comparó su "conmovedora sustancia" con el trabajo de Marlon Brando en "El último tango en París".

Bardem, de 41 años, fue postulado a un premio BAFTA de la Academia de Cine Británica y es considerado candidato a conseguir una nominación al Oscar el martes.

Ya ganador de un premio de la Academia por su papel de reparto en "No Country for Old Men", y postulado previo a mejor actor por "Antes que anochezca", Bardem dice que la gloria de los premios es valiosa pero fugaz. Para él la verdadera recompensa está en poder desplegarse emocionalmente y estudiar la vida, y a veces la muerte, a través de los personajes que interpreta.

Convertirse en Uxbal fue un profundo reto. El papel es "el más complejo emocionalmente que haya interpretado", dice mientras se bebe una gaseosa en el Polo Lounge del Hotel Beverly Hills.

"Tiene muchas capas y demasiadas puertas abiertas en su vida, lugares a los que tiene que entrar y de los que tiene que salir", expresa. "Están pasando muchas cosas".

Uxbal es duro y listo a la hora de vender mano de obra ilegal, pero también se preocupa por sus trabajadores e intenta protegerlos. Es tierno con sus hijos, pero también temperamental y exigente. Cálido con su ex esposa, a quien rechaza con la misma rapidez. Busca solaz espiritual y simultáneamente lo explota.

Encarnar esas emociones a lo largo de cinco meses de rodaje fue agotador, dice Bardem.

"Uno necesita tener mucho foco y atención y concentración y también la capacidad de ser vulnerable", explica. "A veces uno siente que tiene el control; a veces el papel lo controla a uno".

González Iñárritu tuvo a Bardem en mente para el papel desde el principio.

"Nadie más pudo haberle dado al personaje lo que él le ha dado", afirma el realizador. "No hubiese podido hacer esta película sin él. Creo que él hizo un trabajo monumental".

"Biutiful" está entre las finalistas que podrían ser postuladas al Oscar a la mejor cinta de lengua extranjera.

Se filmó hace dos años, pero Uxbal dejó una marca permanente en Bardem.

"Uno debe abrirse de verdad y permitir, en este caso, que este hombre y su drama vivan dentro de ti, y claro que esto crea una turbulencia, una situación de desequilibrio en la que uno ya no sabe dónde está parado", dice el actor. "Pero también, esto te expande de un modo diferente, como que te ensancha, mental y psicológicamente ... emocionalmente".

Es esa expansión emocional la que lo atrajo a la actuación. Aspirante a pintor en una familia de actores, Bardem se inició en el oficio siendo un adolescente. Cuando obtuvo su primer papel en el que tenía que hablar, a los 19 años, se inscribió en una escuela de actuación.

"Una vez ahí, vi a todos estos colegas míos atravesando el mismo mar de miedos y dudas y también de ilusiones y necesidades y deseos y sueños", recordó. "Cuando estaba en el grupo, sentía: Esto es lo mío. Esta es mi gente. Esta es mi forma de pensar, de estudiar la vida".

La búsqueda de Bardem lo ha llevado a estar cerca de la muerte, en la pantalla, en dos ocasiones: en este filme y en "Mar adentro" (2004), película en la que da vida a un parapléjico que lucha por su propia eutanasia. También ha interpretado amantes, ladrones, un poeta cubano abiertamente gay y un sociópata asesino.

"A veces esas vidas no son las mejores o las que uno escogería para un feriado o una fiesta, pero son muy poderosos y tienen un impacto sobre uno en su intento por ver el mundo desde distintas perspectivas, así que uno está abierto a distintos puntos de vista más que a sólo bloquear los de uno mismo", dice. "Y cuando uno regresa a uno mismo, lo hace un poquito más renovado, un poquito diferente".

El actor opina que ver películas puede tener el mismo efecto, y "Biutiful" invita al espectador a realizar un profundo viaje emocional.

Aunque la historia es trágica, Bardem también la considera edificante. Apunta que Penn dijo que el filme debería considerarse la historia más alentadora del año por su mensaje sobre la naturaleza humana.

"Uno siente que podemos, que somos capaces de lidiar con cosas. Sabemos lo importante que es tener sentimientos por el otro y ponernos en su lugar, y cuánto significa realmente cuidar y dar calor a tu pequeña comunidad, aun cuando esa comunidad sean sólo tú y alguien más", dice el actor español. "Yo diría que es algo positivo y esta película te permite llegar ahí no intelectualmente, sino emocionalmente, cosa que sólo pueden hacer el cine, o la música, o el buen arte".

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