Benicio del Toro desea más cine comprometido luego del Che

LOS ANGELES (AFP). El cine de compromiso político y social es lo que "más satisface" por estos días al actor Benicio del Toro, convencido de la vigencia de las ideas de Ernesto Che Guevara, el revolucionario al que resucita en una película elogiada en el mundo y desairada en Hollywood.

Mientras "El Argentino" y "Guerrilla" se aprontan para llegar el viernes de forma definitiva a las salas estadounidenses y de Puerto Rico, Del Toro planifica un eventual viaje a Venezuela para promocionar esta cinta y, por qué no, "conocer de cerca el proceso que gente como Hugo Chávez o Evo Morales en Bolivia están realizando", dijo en una entrevista a AFP.

La cinta de dos entregas que Del Toro protagonizó y produjo bajo la dirección de Steven Soderbergh, le dio la Palma de Oro en Cannes en 2008, obtuvo buena crítica en América Latina, fue ovacionado en La Habana y repudiado en Miami, pero en Estados Unidos sólo ha tenido proyecciones experimentales y por ahora ha sido obviada de las premiaciones de la industria de esta temporada.

"Creo que aquí en Estados Unidos están un poco confundidos los que distribuyen la película, primero que nada porque es en español", comentó el actor de 41 años, algo desconcertado con las trabas que ha tenido la cinta para que sea vista en el país "donde nació el proyecto y donde en realidad se hizo".

"Si hoy abres un diario como El New York Times no hay ni una sola reseña ni publicidad de que esa película la están pasando, y sin embargo la gente la está viendo", contó Del Toro, refiriéndose a las contadas salas que le han dado al filme en Nueva York y Los Angeles para evaluar cómo se desempeña en taquilla.

"Me contenta que la gente vaya a verla sin tener avisos de dónde la están pasando y de otro lado es difícil de digerir, el filme está como el poema de Machado, 'se está haciendo camino al andar'", parafrasea sobre esta obra que él percibe como "una sola película de cuatro horas".

Del Toro es uno de los tres actores puertorriqueños que han hecho su carrera en Hollywood y han sido reconocidos con un premio Oscar, después de Rita Moreno y José Ferrer.

Benicio del Toro ha obtenido dos nominaciones a los premios de la Academia por "Traffic", que puso la estatuilla en sus manos en 2000, y "21 Gramos" en 2003. Pero sin renunciar al cine que hace en los plató de Los Angeles, aclara: "Me interesaría tratar de dirigir algo más adelante y definitivamente claro que me gustaría hacer más películas con compromiso político".

"Me satisface mucho el poder hacer algo social, en alguna película, que eduque un poco, que reflexione, y que al mismo tiempo sea responsable, con la historia y con el manejo incluso del dinero que se invierte", agregó.

"Me gustaría hacer una película de Martín Fierro (personaje gauchesco de la literatura clásica argentina); hacer una película de la conquista de México, pero lo que pasa es que no es fácil hacer películas, más aún si es histórica, porque hay que hacer un trabajo de investigación, una película de época cuesta dinero", dice con un acento argentino-cubano que parece haber adoptado a su español después de este último papel.

Uno de los aspectos que más lo satisfizo al iniciar el proyecto de la cinta sobre Ernesto Che Guevara fue el viaje por América Latina.

"Estuve muy presente en los viajes de investigación sobre el 'Che', en La Habana, Argentina, Francia, Bolivia, y esa investigación que se hizo ayudó mucho a la película y a mí para construir a este personaje que siento que es parte de mi historia, de la historia del Caribe, que une la historia de Puerto Rico y Cuba".

El actor, junto a todo el equipo de producción y elenco de estas dos entregas biográficas, hace su propia revolución en la industria del cine al esperar una distribución mayor en las salas norteamericanas.

Más allá de la lucha por una distribución de películas justa, Del Toro está convencido de "que hay en el aire mucha esperanza, muchas posibilidades de cambios", y habla del momento político actual en el mundo.

"Creo que ahora se pueden hacer cambios por votación, creo que en la época del Che eso no podía ser ni un sueño. Creo que la táctica de tomar las armas se ha vuelto obsoleta pero a la vez creo que poco a poco la gente se ha ido cansando de la corrupción y de la mentira y nos vamos dando cuenta de eso, y aquí en Estados Unidos es igual, hay cambios".

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