"Cars 2" y el arte de "dar vida a una caja con cuatro ruedas"

LOS ÁNGELES (AFP). Los juguetes de "Toy Story", los creadores de "Monsters, INC", y el ratón de "Ratatouille", ninguno era humano pero todos tenían cabeza, brazos y piernas, pero con los autos de "Cars", Pixar tuvo que ingeniárselas para dar vida a "esas cajas de cuatro ruedas", dijeron animadores a la AFP.

El elemento más obvio para "humanizar" los automóviles de la película, que se estrena este viernes en Norteamérica y varios países de América Latina, fue darle características de seres vivos, con ojos en los parabrisas y boca en los parachoques.

Pero con eso no bastaba. "En 'Cars, el personaje es una caja con ruedas, y hacer que este personaje haga algo, es un desafío genial para el animador", contó a la AFP Juan Carlos Navarro, el animador de 37 años de Alicante (España) que antes de iniciar su trabajo soñado en Pixar, se empleaba en un banco gracias a su título de economista.

Para dar vida y expresividad a estos personajes, su credo es simple: "Básicamente, ser el actor a través de mis manos" con la computadora, explicó.

"Mi trabajo es que los personajes cobren vida. Los coches de 'Cars', por ejemplo, son dentro del ordenador como los coches que puedes comprar en la tienda. Son iguales. Es una caja con ruedas y dos ojos".

Así empieza un largo trabajo sobre la computadora, en una semana se alcanza a animar unos tres segundos, para encontrar la transcripción visual exacta que desea el director. Y por supuesto las voces de los personajes son de una gran ayuda.

"Nosotros recibimos el diálogo cuando ya esta grabado por el actor. Entonces el director le ha dicho al actor o a la actriz lo que estaba buscando en su voz", explicó Navarro.

"Oigo mucho a sus voces (la de los actores), que tienen una sutileza maravillosa. Y eso me ayuda para poner a actuar a los personajes", recalca.

Pero antes de trabajar en el aspecto visual de los coches, es necesario encontrar una historia.

"En 'Cars 2' todo era un desafío", aseguró a la AFP Nathan Stanton, que supervisó todo el proceso de escritura. "La historia de espionaje fue difícil de establecerla, y encontrar las ciudades adecuadas para las carreras tampoco fue muy simple".

Pero lo más difícil, indicó, fue dar con "el alma de la película".

"Eso nos tomó mucho tiempo", resaltó Stanton, y para salir adelante apelaron a la misma decisión que con la animación: crear una analogía con los sentimientos humanos pero en la 'piel' de hierro de estos autos.

Eduardo Martin, un catalán del departamento de iluminación, confirmó la obsesión de los directores de Pixar para encontrar la historia perfecta. "Son capaces de tirar proyectos al suelo porque no tienen una historia que les acaba de convencer", dijo a la AFP.

"En muchos otros lugares (estudios), una vez que estás metido en producción, con los 'deadlines', se acaba diciendo: 'bueno esto no es tan bueno, pero mételo por aquí, arregla un poco, y ya está'. Y al final, esto hace que el producto no esté tan bueno". "Aquí no. Hasta que no tengan una película que les gusta al 100%, no la sacan. Y eso paga", señaló Martin que antes de arribo en Pixar trabajó varios años en el mundo de la publicidad.

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