Iñárritu ofrece relato directo sobre la muerte

CANNES, Francia (AP). Sin Guillermo Arriaga a bordo, Alejandro González Iñárritu está manteniendo las cosas más simples. El director mexicano presentó este lunes en Cannes una película más sencilla que de costumbre, con una trama lineal, sin muchas historias paralelas.

"Biutiful", protagonizada por Javier Bardem, sigue a un padre de dos hijos que se gana la vida a duras penas como intermediario de negocios para inmigrantes africanos y chinos en Barcelona.

A diferencia de producciones previas como las aclamadas "Amores perros", "21 gramos" y "Babel", escritas por el mexicano Arriaga, "Biutiful" se enfoca imperturbablemente en un solo personaje, el de Bardem. Lo sigue con obstinación mientras mima y contempla a sus hijos, lucha por mantener una sana distancia de su esposa bipolar y defiende o amenaza a los inmigranets con los que trabaja.

"Estaba exhausto, pensé que había explorado suficientes argumentos y estructuras narrativas múltiples y estaba cansado de eso", dijo González Iñárritu en una conferencia de prensa tras la presentación del filme en el Festival de Cine de Cannes, donde compite con otras 18 por el máximo premio, la Palma de Oro.

"Ahora quiero adentrarme en el rigor que le exige a uno la historia lineal como narrador. Fue realmente un reto. Básicamente, 'Biutiful' es todo lo que no he hecho pero es exactamente lo mismo, (sobre) el mismo tipo de cosas que me obsesionan", expresó el realizador mexicano.

¿Sus obsesiones? La muerte y las complejidades de nuestras vidas entrecruzadas, globalizadas.

Bardem ofrece una extraordinaria actuación como Uxbal, un hombre acosado por la muerte. Huérfano desde pequeño, se gana unos pesos extra visitando casas funerarias, comunicándose con los muertos. Por si fuera poco, le diagnostican un cáncer terminal y se encuentra a sí mismo indirectamente responsable de una terrible tragedia.

Es una cinta devastadora pero de un modo extraño logra ser optimista.

"Este personaje (Uxbal) es ternura, es compasión, es clemencia, para consigo mismo y para todos a su alrededor", dijo González Iñárritu. Uxbal "está lleno de luz... Está lleno de perdón, que creo es una palabra clave de lo que nos falta en este mundo".

"Me parece realmente esperanzador ... el más esperanzador de mis filmes hasta ahora", añadió el cineasta, quien ganó el premio al mejor director en Cannes en el 2006 por "Babel", cuatro intesos relatos cruzados que transcurren en Marruecos, Japón, México y Estados Unidos.

Como "Babel" y "Amores Perros" (2000) _una favorita de la crítica de Cannes que catapultó a González Iñárritu como uno de los grandes realizadores contemporáneos_ "Biutiful" también aborda los efectos de la globalización sobre las personas que viven al margen de la sociedad.

Ubicada en vecindarios dilapidados de Barcelona donde inmigrantes africanos y chinos han ido reemplazando a los pobres locales la última década, la cinta documenta sus vidas diarias: sus días en fábricas explotadoras e insalubres cosiendo carteras falsificadas baratas o eludiendo a policías para venderlas en la calle; las noches en oscuros apartamentos, docenas de ellos durmiendo en un solo cuarto.

González Iñárritu dijo que era precisamente esa versión amarga de la vida lo que hace que el filme sea optimista.

"El hecho de que la película es humana, y habla de cosas humanas que son de verdad, hace que sea una película esperanzadora", afirmó. "¿Por qué? Porque no encontramos esto muy a menudo ahora ... Explosiones, cinismo, asesinatos y violencia de un modo muy superficial, ¿es esa la vida? ¿Es eso esperanzador? ¿Es eso gracioso? No me parece".

"En este mundo en que vivimos de Twitter y correo electrónico ... este filme es una verdadera experiencia íntima", añadió. "Y la intimidad es el nuevo punk; es provocativa, provoca a la gente".

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