Johnny Depp usaría un "pinganillo" para no tener que memorizar el guión

La mediática batalla judicial entre el actor Johnny Depp y la sociedad de contables que administraba su patrimonio hasta hace poco más de un año, The Management Group (TMG), no parece que vaya a perder intensidad a lo largo de los próximos meses, ya que si hace solo unas semanas el intérprete respondía a la demanda inicial de la empresa por impago con una contrademanda en la que este les acusaba de haber incurrido en múltiples negligencias a la hora de gestionar sus recursos, ahora los abogados de la compañía han querido reforzar una vez más su posición facilitando al juez que lleva el caso una cuenta detallada de los gastos más llamativos que tenía su ya excliente.

C omo se desprende de los documentos legales redactados por el principal abogado de TMG, Michael Kump, Johnny Depp tuvo durante varios años en nómina a un ingeniero de sonido que, durante el rodaje de sus películas, le proporcionaba un auricular por el que podía recibir toda clase de instrucciones en el set y, sobre todo, todas y cada una de sus líneas de diálogo: "Depp insistía todos los años en que necesitaba a este ingeniero de sonido porque no quería volver a tener que memorizar sus guiones", asegura el letrado en la declaración.

Tras revelar hace unos meses que el artista habría desembolsado cerca de 3 millones de dólares para la adquisición de un cañón con el que, siempre según la versión de TMG, poder disparar una urna con las cenizas de su buen amigo el periodista Hunter S. Thompson, ahora la compañía asegura que el intérprete debería someterse a una evaluación de su estado mental al sospechar que sus extravagantes partidas presupuestarias podrían deberse a un "trastorno de derroche compulsivo" que, entre otras muchas cosas, le habría llevado a "invertir" 75 millones de dólares en la compra de varias propiedades inmobiliarias de dudosa rentabilidad: concretamente 14 casas, una cadena de islas en las Bahamas, varias viviendas en Hollywood y el famoso castillo francés que tuvo que vender rápidamente para costear su proceso de divorcio de Amber Heard.

En los citados documentos, el abogado de la entidad no duda tampoco en burlarse de las explicaciones que ofreció previamente Johhny Depp para justificar todo el dinero que destinaba a la compra de vino, cuestionando con ironía que una factura de 30.000 dólares mensuales en relación con una bebida para su consumo personal "raramente" podía ser considerada una "inversión".

Por si eso no fuera suficiente, de la misma relación de gastos se desprende que el protagonista de 'Piratas del Caribe' habría llegado a acumular 45 vehículos de lujo, 70 guitarras de coleccionista, objetos de valor del Hollywood dorado que guardaba en 12 almacenes y, como no podía ser de otra manera, un "ejército de abogados" que le supondría un coste de más de un millón de dólares al año.

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