Robots gigantescos van de la imaginación a pantalla grande

LOS ANGELES (AP). Todo el mundo sabe que los robots alienígenos gigantescos no existen. Por eso hubo que fabricar las docenas que aparecen en la película "Transformers: Revenge of the Fallen".

Ese esfuerzo requirió centenares de artistas, miles de horas de trabajo e incluso hizo que una computadora explotara.

"Perdimos alguna maquinaria", dijo sonriendo el supervisor de efectos visuales Scott Farrar. "El aparato sencillamente se dio por vencido".

" Transformers", un éxito cinematográfico de alta tecnología, es prácticamente dos películas en una. Está el elemento de la acción en vivo, que llevó al director Michael Bay y su equipo a Egipto, Jordania y Nuevo México. Y está la dimensión robótica, desarrollada por Digital Domain, la compañía de efectos visuales de Bay, además de Industrial Light & Magic.

Los operadores de computadoras trabajaron incontables horas para compaginar escenas de batallas entre los enormes robots, dar vida al amenazante Megatron y hacer que el inconmesurable Devastator destruya las antiguas pirámides.

Todo empezó con unos pocos bocetos. Antes de que comenzara todo trabajo relacionado con la película, aun antes de que se escribiera el libreto, Bay contrató a un equipo de artistas para dibujar los personajes robóticos que había imaginado.

"Lo divertido de los Transformers es que responden a cualquier cosa que puedas imaginar", dijo.

Les transmitió a los escritores sus ideas a modo de inspiración, y después a los creadores de efectos visuales, que los usaron como planos para los protagonistas del filme, dijo Farrar, veterano de 28 años con la compañía ILM.

"No es muy distinto a un edificio, donde uno tiene un buen plano y se pasa mucho tiempo en los cimientos", dijo. "Pero de pronto, bum, se levanta el edificio".Por supuesto no es tan sencillo. En primer lugar, los artistas transforman cada uno de los dibujos bidimensionales de Bay en imágenes digitales tridimensionales.

Ants de empezar la filmación, Bay y su equipo trazan la coreografía de dónde estarán las cámaras, los robots, los actores y cómo interactuarán. Todo se planea con anticipación, dijo Farrar.

Cuando empieza la filmación y el astro Shia LaBeouf corre por un bosque para escapar a un robot, está solo. "Allí no hay nada", dijo el actor en una entrevista.

Todo lo que hay allí, aclaró Farrar, son postes de escobillas para lavar ventanas alargados hasta 9 metros (30 pies) de alto. Los actores hablan a los postes y deben reaccionar como si les respondieran los gigantescos robots.

Mientras tanto, los artistas pasaron 12 semanas construyendo cada uno de los robots digitales, y después otras 12 a 15 semanas montando las estructuras que mantienen todo el conjunto. Y después vienen la pintura y la textura.

Una vez que se completa la filmación de las escenas en vivo, empieza la animación robótica. Todas esas transformaciones detalladas, que dramatizan cómo funcionan los Transformers, son construidas trabajosamente a mano. Puede tomar semanas diseñar una transformación que sólo se verá unos segundos en la pantalla.

A la animación sigue la iluminación, que acuerda aun más realismo a los robots. Y finalmente el formador, "el carpintero final de todo el proceso", que añade polvo, escombros, proyectiles y otros detalles, dijo Farrar.

Más de 350 artistas de ILM trabajaron en la película, agregó y desarrollaron nueva tecnología para añadir realismo al diseño y emociones de los robots.

La compañía dijo que a una computadora casera le requeriría 16,000 años para replicar su trabajo.

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