El cine es la mejor herramienta para retratar la violencia contra las mujeres

El cine es el mejor aliado que pueden tener las mujeres para retratar la violencia y los feminicidios que sufren por la sola circunstancia de ser féminas, destacaron las participantes en un coloquio del Festival de Cine Pobre Panalandia que se celebra en Ciudad de Panamá.

La proyección del cortometraje experimental "Sacrifictum" (1999) de la cineasta panameña Pituka Ortega, que narra la historia de una mujer que pagó con la cárcel el haber asesinado a su esposo a raíz de un hecho intrafamiliar, fue buena excusa para el debate "Historia de violencia contada por mujeres".

En la charla se dijo que producto de la cada vez más recurrente incidencia de feminicidios una gran parte de la sociedad ha perdido su capacidad de asombro y se ha tornado muda ante la denuncia de estos hechos, prestando atención solo al "golpe final" de la muerte y no a las causas de este fenómeno.

Los medios escritos y la televisión igualmente solo destacan la parte sensacionalista de estos crímenes tipificados penalmente como feminicidios, de los cuales durante el año 2018, de acuerdo con cifras del Ministerio Público (MP), se dieron un total de 18, además de 14 tentativas de feminicidio.

"De alguna manera esto ocurre porque somos mudos, y porque creemos que la violencia solamente es el golpe final" que le quita la vida a una mujer, dijo la cineasta Natividad Jaén que forma parte de un proyecto de re-socialización del Ministerio de Gobierno dentro del Centro Femenino de Rehabilitación de Panamá.

Jaén -quien estudió cinematografía y los problemas relacionados con la violencia que sufren las mujeres que es un tema que siempre quiso tratar como comunicadora social- considera que el acto de violencia "es de alguna manera la cerecita de acciones que hace que se llegue a ese nivel de insensatez de golpear a alguien hasta que se muera".

Nyra Soberón, protagonista del corto "Sacrifictum" y miembro de la Fundación Mente Pública (creadora de Panalandia), indicó que el feminicidio, a pesar que se distingue por el golpe y el maltrato físico, se caracteriza "por una sutileza que vivimos a diario".

Soberón afirmó que el cine, además del teatro, son buenos aliados para profundizar en todos los detalles que llevan a esta conducta violenta en contra de las mujeres por su sola condición de serlo.

"Hay que empezar por ahí y analizar qué hay que retratar, qué hay que representar sobre esa violencia y todos sus matices, ya que la mayoría de nosotros piensa que la violencia es eso de lo que hablan los especialistas, el último paso" del feminicidio, añadió.

La actriz y activista dijo que en buena parte por esta necesidad de tratar esta violencia a través del cine fue que nació en 2010 la Fundación Mente Pública e hicieron el Festival de Cine Pobre, Panalandia, "para contar nuestras historias y hacer un cine propio".

Agregó que entonces "para nosotros cualquier temática que nazca a partir de la observación de la realidad, de lo que pasa en nuestro país, de contar las historias de mujeres, de hombres, de niños, de cualquier persona es válida, sobre todo, una temática como esta en la que hay muchísimos ámbitos como el legal".

"Creo que el cine pues hace una labor de concienciación, no solamente para (ahondar y retratar) esos ámbitos, sino para el público en general, y creo que tanto el cine como cualquier otra herramienta que exista haga la denuncia que tenga que hacer", expresó.

La cineasta resaltó que son muchas, sin precisar cuántas, las producciones cinematográficas que abordan el tema de la violencia contra las mujeres que han sido proyectadas dentro del festival Panalandia.

Panalandia surgió en 2014 con la idea de promover la creación cinematográfica en todos los niveles de la sociedad panameña, sin grandes requerimientos técnicos y presupuestarios, cuya fortaleza sea contenidos e historias de temáticas nacionales, expresadas desde un enfoque auténtico y un lenguaje original y universal.

Su objetivo es potenciar la carrera de nuevos directores y productores con recursos limitados, otorgando a sus ganadores en las categorías de ficción, documental, vídeoclip, animación y experimental becas para talleres cinematográficos nacionales e internacionales, equipo de producción audiovisual o bonos para rentas de estos.

En la actual edición, que culmina este sábado, se proyectarán un total de 85 producciones, 61 de ellas locales y 24 de realizadores centroamericanos.

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