La misma fórmula basta para hacer un "Scream" decente

EU (AP). Tras once años de descanso para Ghostface, la serie de películas "Scream" no trae grandes novedades. Pero con un buen comienzo, un tramo central lento y un final excelente, el capítulo más reciente tampoco aburre.

"Scream 4" es más de lo mismo, aunque sus realizadores esperan que la serie humor negro parezca renovada, dados los años que lleva pudriéndose en su sepulcro temporario.

La verdad, uno extrañaba un poco a Neve Campbell en el papel de la víctima que se niega a morir, Courtney Cox como la periodista sedienta de historias sangrientas y David Arquette como el arquetípico policía torpe del cine de terror.

En cuanto a víctimas y psicópatas, el director Wes Craven ha agregado una buena cantidad de carne fresca con Emma Roberts, Hayden Panettiere y Rory Culkin, además de divertidas apariciones breves de Anna Paquin y Kristen Bell entre otros.

"Scream 4" inicia con el prólogo habitual de la serie, modestamente ingenioso, con más risas que suspenso.

Pero rápidamente se pone en marcha, y la sangre empieza a correr, con el evento central de la noche: Sidney Prescott (Campbell), convertida en una celebridad, regresa al pueblo para promocionar su libro sobre sus encuentros con el cuchillero Ghostface.

Su arribo coincide con el aniversario de los primeros asesinatos, y los adolescentes que idolatran a Sidney se aprestan a la fiesta anual inspirada en sus experiencias.

Desde luego, Ghostface vuelve a las andadas y los cadáveres se amontonan.

Gale Weathers (Cox) está casada con el comisario Dewey (Arquette) y los momentos de tensión matrimonial tienen como trasfondo que el matrimonio de los actores en la vida real se estaba hundiendo cuando filmaban la película.

La película es excesivamente larga, a veces aburrida, hasta que se llega al desenmascaramiento de Ghostface.

Lo que viene después es sumamente entretenido, con una inteligente vuelta de tuerca sobre los clichés de esta clase de películas.

"Scream 4" abunda en guiños al espectador sobre las convenciones del género del terror y las secuelas.

Provoca bastantes risas, sobre todo cuando la gente conversa sobre su lugar en la jerarquía de los personajes habituales del género y cómo esto afecta sus probabilidades de subrevivir.

Y lo mejor es el final: la burla con que Campbell se despide de su más reciente perseguidor.

Vive la adrenalina de la 7ma temporada